Portada - Últimas noticias

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, ha rechazado este 16 de julio acusaciones de Londres de que unos grupos de piratas informáticos, presuntamente vinculados con Moscú, trataron de robar información sobre el desarrollo de vacunas contra el coronavirus en Reino Unido, EE.UU. y Canadá.

"No disponemos de información acerca de quién podría haber 'hackeado' a las compañías farmacéuticas y centros de investigación en Reino Unido. Podemos decir solo una cosa: Rusia no tiene nada que ver con estos intentos", ha declarado.

Acusaciones de Londres

De acuerdo con un informe del Centro Nacional de Ciberseguridad británico publicado este jueves, los ataques en cuestión se realizaron por el grupo conoсido como 'APT29', 'los Duques' u 'Oso acogedor'. "A lo largo de 2020, APT29 ha atacado varias organizaciones, involucradas en el desarrollo de una vacuna contra el covid-19 en Canadá, Estados Unidos y Reino Unido, muy probablemente con la intención de robar información y propiedad intelectual, relacionada con el desarrollo y la prueba de las vacunas", señala el texto.

El organismo indicó que el grupo "usa una variedad de herramientas y técnicas para atacar predominantemente" a entidades gubernamentales, diplomáticas, sanitarias, energéticas y a 'think tanks' con el fin de "obtener inteligencia", asegurando que "casi seguramente" forma parte de los servicios de inteligencia rusos.

En el contexto de la publicación, el ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Dominic Raab, emitió un comunicado en el que acusó a la inteligencia rusa de ciberataques "irresponsables" y "completamente inaceptables". "Mientras que otros persiguen sus intereses egoístas con comportamientos temerarios, Reino Unido y sus aliados siguen adelante con su duro trabajo para encontrar una vacuna y proteger la salud global", afirmó.

Al mismo tiempo, Raab hizo hincapié en que su país "continuará contrarrestando" a aquellos grupos que estén detrás de ataques de este tipo y trabajará con sus aliados para "responsabilizar a los perpetradores".

Supuesta filtración de documentos

Esta misma jornada, el ministro de Exteriores británico afirmó que Moscú había intentado interferir en las elecciones británicas del año pasado mediante la adquisición ilegal y la filtración en Internet de documentos sensibles vinculados a un planeado acuerdo de libre comercio con Estados Unidos.

De acuerdo con el funcionario, estos documentos fueron divulgados en la plataforma social Reddit. "El Gobierno se reserva el derecho de responder con medidas apropiadas en el futuro", advirtió el ministro británico.

La portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, ha respondido a las acusaciones afirmando que las declaraciones de Raab son "tan nebulosas y contradictorias que son prácticamente incomprensibles".

Fondo Ruso de Inversión Directa: "Acusaciones a Moscú de 'hackear' farmacéuticas buscan manchar nuestra vacuna, que puede ser la primera del mercado"

El director del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), Kiril Dmítriyev, ha declarado este 16 de julio que las acusaciones de Londres de que unos piratas informáticos, presuntamente vinculados con Moscú, trataron de robar información sobre el desarrollo de vacunas contra el coronavirus en el Reino Unido, EE.UU. y Canadá, representan solo un intento de "manchar" al medicamento ruso, que puede convertirse en el primero contra el covid-19 en el mercado.

"Creo que toda esta historia es un intento de manchar la vacuna rusa por parte de quienes temen su éxito, ya que la vacuna rusa potencialmente puede ser la primera en el mercado y potencialmente la más exitosa", ha afirmado durante una entrevista con Times Radio, añadiendo que "son las típicas acusaciones sin prueba alguna ni confirmaciones".

Este directivo ha hecho hincapié en que Moscú "no tiene que 'robar' algo de Oxford, ya que AstraZeneca [la empresa farmacéutica con sede en Londres que desarrolla una vacuna contra el covid-19] ya acordó con una de nuestras compañías de cartera, R-Farm, la producción de las vacunas de Oxford en Rusia". "Por eso no hay que robar nada, no hay necesidad de secretos. Todo ya fue transferido a R-Farm, que va a producir la vacuna de AstraZeneca en Rusia con el uso de todas las tecnologías", ha concluido.

Acusaciones de Londres

De acuerdo con un informe del Centro Nacional de Ciberseguridad británico publicado este jueves, los ataques en cuestión se realizaron por el grupo conoсido como 'APT29', 'los Duques' u 'Oso acogedor'. "A lo largo de 2020, APT29 ha atacado varias organizaciones, involucradas en el desarrollo de una vacuna contra el covid-19 en Canadá, Estados Unidos y Reino Unido, muy probablemente con la intención de robar información y propiedad intelectual, relacionada con el desarrollo y la prueba de las vacunas", señala el texto.

El organismo indicó que el grupo "usa una variedad de herramientas y técnicas para atacar predominantemente" a entidades gubernamentales, diplomáticas, sanitarias, energéticas y a 'think tanks' con el fin de "obtener inteligencia", asegurando que "casi seguramente" forma parte de los servicios de inteligencia rusos.

En el contexto de la publicación, el ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Dominic Raab, emitió un comunicado en el que acusó a la inteligencia rusa de ciberataques "irresponsables" y "completamente inaceptables". "Mientras que otros persiguen sus intereses egoístas con comportamientos temerarios, Reino Unido y sus aliados siguen adelante con su duro trabajo para encontrar una vacuna y proteger la salud global", afirmó.

Al mismo tiempo, Raab hizo hincapié en que su país "continuará contrarrestando" a aquellos grupos que estén detrás de ataques de este tipo y trabajará con sus aliados para "responsabilizar a los perpetradores".

Por su parte, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, rechazó las acusaciones al respecto y precisó que "Rusia no tiene nada que ver con esos intentos".

¿Qué está detrás de las acusaciones contra Rusia de haber hackeado farmacéuticas Occidentales?

El Centro Nacional de Ciberseguridad británico publicó un informe el 16 de julio, en el que asegura que los hackers rusos del grupo Cozy Bear lanzaron un ataque cibernético contra varias organizaciones involucradas en el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 en EEUU, Canadá y el propio Reino Unido.

Según el documento, el objetivo de estos ataques era robar información y propiedad intelectual asociada a las investigaciones en este ámbito. De hecho, el informe también reza que los servicios especiales rusos tenían algo que ver con dichos ataques.

En el contexto de este informe, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, acusó a Rusia de emprender dichos ataques. Por su parte, el Kremlin ha refutado estas acusaciones.

Sputnik conversó con varios expertos en el ámbito político y social, quienes expresaron su opinión sobre las posibles causas de las acusaciones lanzadas por el Reino Unido.

Gilbert Doctorow, analista político independiente domiciliado en Bruselas

"Creo que las acusaciones de que los rusos han pirateado los laboratorios de investigación occidentales que trabajan en una vacuna para el COVID-19 son tan escandalosas que no requieren una respuesta detallada, ni tampoco serviría una respuesta.

Leímos que la misma unidad conocida como Cozy Bear, que fue declarada responsable de irrumpir en las computadoras del Comité Nacional Demócrata para hackear correos electrónicos sensibles para la campaña de Hillary Clinton en el 2016, estaba trabajando en trucos sucios otra vez.

Esos cargos, que se remontan al 2016, nunca fueron probados, y lo que se nos ha dicho hoy tampoco será probado.

Estas acusaciones ponen a prueba el sentido común, al igual que la historia falsa de los rusos pagando recompensas a los talibanes para que mataran a los estadounidenses, que fue la sensación de The New York Times hace dos semanas, puso a prueba el sentido común. No había lógica en pagar recompensa por lo que los talibanes hicieron de todos modos por razones propias.

No tiene lógica que una unidad de inteligencia rusa espíe a los desarrolladores occidentales de una vacuna anti-COVID cuando la propia Rusia podría estar más avanzada en las pruebas y en la producción de una vacuna que cualquier laboratorio occidental".

"La máquina de propaganda está corriendo a toda velocidad. De hecho, sería muy fácil configurar una red VPN a Rusia y Moscú y así acusar falsamente a Moscú. En cuanto a las innovaciones médicas, Rusia no está en absoluto atrasada.

A propósito, las primeras pruebas de una vacuna comenzaron en Rusia mucho antes. En lo que respecta a las innovaciones tecnológicas, Moscú sin duda es capaz de mantenerse firme.

Las acusaciones contra Rusia carecen de fundamento. Todo lo malo que ocurre en el Occidente es culpa de Rusia, y esta melodía monótona realmente empieza a ponerse aburrida.

Moscú no tiene necesidad de robar secretos comerciales o médicos, aparentemente alguien tiene un problema con el liderazgo ruso. Es su política: hacer que los demás se vean estúpidos. Pero incluso esto no debe ser una razón para hacer acusaciones falsas. El problema con las noticias falsas así es que empiezan a vivir una vida propia y hasta pueden tener enormes consecuencias para un país.

Piensen en las acusaciones injustificadas a Irak por parte de los conocidos servicios de seguridad de que tenía armas de destrucción masiva. Como resultado, fueron asesinados miles de civiles inocentes.

Los medios europeos y estadounidenses tienen que contratar a más verificadores de información para hacer frente a las fake news. Hay una falta total de mentes críticas, los medios a menudo toman las noticias de los canales oficiales sin verificar la información.

Estas acusaciones, basadas en arenas movedizas, simplemente sirven para dar a la OTAN otra razón de existir. Crean un gran enemigo para perpetuar su robo de fondos públicos. Los investigadores rusos acaban de comenzar los últimos preliminares de la inmunización.

Los mitos europeos deben ser refutados. Solo sirven para movilizar la opinión pública contra Rusia. Afortunadamente, cada vez más europeos son conscientes de ello".

El Reino Unido reconoce no tener pruebas de daños por presuntos ciberataques desde Rusia

MOSCÚ (Sputnik) — El Reino Unido no tiene pruebas de que ciberataques supuestamente orquestados por Rusia en busca de datos sobre vacunas y fármacos contra COVID-19 hayan causado daño, reconoció el ministro de Seguridad británico, James Brokenshire.

En declaraciones al canal Sky News, el ministro señaló que el grupo de hackers APT29 habría "entrado en ciertas redes y realmente las está vigilando para ver qué hay allí", pero dijo que "no hay evidencia o información sobre ningún daño o perjuicio".

Al mismo tiempo, Brokenshire afirmó que "no deja de ser completamente inaceptable que oficiales de inteligencia rusos actúen de esta manera".

Reacción de China

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino llamó a abstenerse de hacer acusaciones infundadas, comentando las recientes declaraciones del Reino Unido sobre la presunta participación de Rusia en los recientes ciberataques lanzados contra varias organizaciones que desarrollan vacunas contra COVID-19.

"Hemos prestado nuestra atención a estas informaciones, las acusaciones lanzadas contra Rusia, nuestra posición a este respecto es muy clara: cualquier país que hace acusaciones contra otro debe hacerlo basándose en una evidencia irrefutable, en caso contrario sería mejor abstenerse de agresiones irresponsables", declaró ante la prensa Hua Chunying, portavoz del organismo.

El 16 de julio, las agencias de seguridad del Reino Unido (NCSC), Canadá (CSE) y Estados Unidos (NSA) denunciaron que el grupo de hackers APT29, conocido también como the DukesCozy Bear y supuestamente vinculado con Rusia, habría intentado robar datos sobre el desarrollo de vacunas contra COVID-19 a varios centros de investigación de estos tres países.

El canciller británico, Dominic Raab, acusó en la misma fecha a "agentes rusos" de interferencia en las elecciones legislativas del pasado diciembre, que resultaron en una amplia victoria de los conservadores liderados por Boris Johnson.

El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, rechazó estas acusaciones. La Embajada de Rusia en Londres calificó las declaraciones de Raab de "acción propagandística".

Mientras, el director general del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RFPI, por sus siglas en ruso), Kiril Dmítriev, explicó que Rusia no tiene ningún interés en robar al Reino Unido datos sobre el desarrollo de la vacuna, ya que la empresa farmacéutica global AstraZeneca, con sede en Londres, decidió fabricarla en territorio ruso.

Dmítriev también informó el 16 de julio que la segunda fase de las pruebas de la vacuna rusa contra el coronavirus elaborada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Gamaleya concluirá el 3 de agosto y que se prevé llevar a cabo la tercera fase de las pruebas no solo en Rusia, sino también en Oriente Medio y en varios otros países.

Además, el pasado 12 de julio, los investigadores de la Universidad Séchenov de Moscú dieron por exitosos los ensayos clínicos de su vacuna contra COVID-19, al resaltar que los resultados en dos grupos de voluntarios comprobaron la seguridad del fármaco.

En el Reino Unido se encargan del desarrollo de vacunas contra el COVID-19 dos organismos: la Universidad de Oxford, que el pasado 23 de abril inició ensayos en humanos de su vacuna, y la Escuela Imperial de Londres.

Los estudios de la Universidad de Oxford son apoyados por AstraZeneca, que ya acordó con la empresa farmacéutica rusa R-Pharm fabricar las vacunas de Oxford en Rusia.

Fondo Ruso de Inversión Directa: "Produciremos 30 millones de vacunas contra el covid-19 para Rusia y su inoculación concluiría a principios de 2021"

El director del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), Kiril Dmítriyev, ha declarado este 16 de julio que la vacunación contra el coronavirus de la población rusa probablemente se completará a principios del próximo año.

"En Rusia produciremos 30 millones de vacunas, con una necesidad para Rusia de 50 millones. Por consiguiente, la vacunación en el país puede concluir completamente a principios del próximo año. En cuanto [al resto] del mundo, esperamos producir aproximadamente 200 millones de dosis de vacunas antes de fin del año", ha señalado en el marco de una rueda de prensa.

Asimismo, Dmítriyev indicó que la segunda fase de las pruebas clínicas de la vacuna contra el coronavirus que desarrolla el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya concluirá el próximo 3 de agosto. Respecto a la tercera etapa de ensayos, ha detallado que el RDIF planea que se realice "no solo en Rusia, sino también en Oriente Medio y varios países".

Previamente, Alexánder Lukáshev, director del Instituto de parasitología médica y enfermedades tropicales y transmitidas por vectores, perteneciente a la Primera Universidad Estatal Médica de Moscú Séchenov, ha dado por exitosos los ensayos clínicos de la vacuna rusa contra el nuevo coronavirus que se llevaron a cabo en la universidad en un grupo de voluntarios.

Lukáshev ha declarado este martes que "en esta etapa se demostró la seguridad de la vacuna", que corresponde con el nivel de seguridad "de las vacunas que actualmente están en el mercado".

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS