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Los talibanes han reclamado el control total sobre Afganistán después de reclamar la captura del valle de Panjshir, el último enclave de resistencia que queda contra su gobierno.

Pero el líder de las fuerzas de resistencia en Panjshir, Ahmed Massoud, no admitió la derrota y dijo que sus fuerzas, extraídas de los restos del ejército afgano regular y de los grupos de milicias locales, todavía estaban combatiendo. "Estamos en Panjshir y nuestra Resistencia continuará", dijo en Twitter. También dijo que estaba a salvo, pero no dio detalles sobre su paradero.

Tras su rápida victoria a mediados de agosto sobre las fuerzas de seguridad del antiguo gobierno afgano y la retirada de las tropas estadounidenses después de 20 años de guerra, los talibanes se dedicaron a luchar contra las fuerzas que defendían el montañoso valle de Panjshir.

Cuando los talibanes se proclamaron victoriosos el lunes, su portavoz principal advirtió contra cualquier nuevo intento de levantarse contra su gobierno e instó a los ex miembros de las fuerzas de seguridad a unirse a las filas de su grupo.

"Con esta victoria, nuestro país está completamente fuera del atolladero de la guerra", dijo el portavoz principal Zabihullah Mujahid. “Cualquiera que intente iniciar una insurgencia será golpeado duramente. No permitiremos otro”, agregó más tarde en una conferencia de prensa en Kabul.

Los talibanes publicaron un video de su bandera izada sobre la casa del gobernador en Panjshir, subrayando una victoria histórica que ha visto al bastión anti-talibán derrotado por primera vez durante 40 años de conflicto.

"Con esta victoria, nuestro país está completamente fuera del atolladero de la guerra", dijo el lunes el portavoz principal Zabihullah Mujahid.

El Frente de Resistencia Nacional anti-Talibán (NRF), se comprometió a seguir combatiendo en el valle de Panjshir, diciendo que está presente en “posiciones estratégicas” y que “la lucha contra los talibanes… continuará”.

El paradero del líder de la resistencia Ahmed Massoud y Amrullah Saleh, el exvicepresidente que se había unido a la resistencia después de la caída de Kabul, no se conoce.

Unas 500 personas mueren en 3 días de combates en Panshir

KABUL (Sputnik) — Alrededor de 500 combatientes de la resistencia y talibanes murieron en el transcurso de tres días de combates en la provincia de Panshir al nordeste de Kabul, comunicó una fuente a Sputnik.

La fuente informó que en tres días fallecieron alrededor de 500 personas incluyendo uno de los mandos talibanes sobre el terreno de Qari Fasihuddin, pero la información de su muerte no está confirmada todavía por los mismos talibanes.

Este 6 de septiembre los talibanes aseguraron que sus combatientes lograron la conquista de Panshir, la única de las 34 provincias de Afganistán que no había caído en los manos de los insurgentes y declararon que dan por terminada la guerra, por segunda vez en dos meses.

¿Posible "alianza estratégica" entre el Talibán y el ISIS? "Tienen un enemigo en común, Occidente"

MOSCÚ (Sputnik) — El movimiento talibán* y el autoproclamada Estado Islámico o ISIS* (ambos proscritos en Rusia por terroristas) podrían pactar una alianza estratégica contra los países occidentales, opinó en un comentario a la agencia Sputnik el experto de la la Comunidad de Inteligencia y Seguridad Global (Ciseg) Alejandro Gabriel Cassaglia.

"Teniendo en cuenta que tienen un enemigo en común, que es Occidente, y con una ideología extrema muy cercana, podría haber una alianza estratégiсa entre ellos. Yo no lo descartaría", dijo Cassaglia a Sputnik, comentando las declaraciones de los talibanes de que planean luchar contra ISIS.

En este contexto llamó a "observar bien de cerca cómo evoluciona la situación", al agregar que la historia "será testigo de esta hipótesis".

Cassaglia, que es coordinador regional para América Latina y el Caribe en la Ciseg, recordó que los talibanes tienen "una alianza de lealtad con Al Qaeda (grupo terrorista prohibido en Rusia), sellada con el entonces líder de esa red, el saudí Osama bin Laden".

"Hay que tener en cuenta que en la guerra en Siria e Irak, ISIS, que perteneció años atrás a la red, siendo Al Qaeda en Irak, luego se separó y fundó el ISIS (siglas inglesas para Estado Islámico) y terminaron peleando en esa guerra contra el Frente Al Nusra (proscrito en Rusia), que responde a Al Qaeda", indicó.

Además Cassaglia puso en duda los intentos de los talibanes de mantener negociaciones con distintos grupos de la sociedad afgana para formar un gobierno inclusivo.

"Al principio puede ser que algunos sectores del talibán, se quieran mostrar 'tolerantes', pero con el paso de los meses, y sintiéndose cada vez más poderosos, volverán a sus raíces ideológicas, y terminarán implantando la sharía de una manera cruel, como ya lo han hecho antes", subrayó.

Según el experto, en este caso, nadie podrá impedir el desarrollo de la situación, dado que en el país centroasiático ya no están "las tropas de Occidente para obtener información, sobre todo fuera de Kabul, y la mayoría de los corresponsales han tenido que escapar del país por la amenaza contra sus vidas".

El papel de Pakistán en la región

Además, Cassaglia declaró que Pakistán podría aumentar su papel en la región con un nuevo gobierno talibán* (organización terrorista proscrita en Rusia) en Afganistán.

"Creo que sí. Pakistán les ha servido de refugio, y también hay intereses en las plantaciones de amapola en ese país. Además de ser aliado de Rusia y China, y tener un enfrentamiento con un aliado de Occidente como es India", dijo preguntado de si cree que con un gobierno de los talibanes en Afganistán el papel de Pakistán en la región va a crecer.

A mediados de agosto los talibanes dieron por concluida la guerra afgana tras tomar el control de la mayor parte del país, incluida la capital, Kabul. En principio afirmaron que aspiran a un "traspaso completo" del poder, si bien anunciaron luego la disposición de negociar la creación de "un gobierno transparente, inclusivo e islámico".

También coordinador regional para América Latina y el Caribe en la Ciseg, Cassaglia se mostró escéptico ante las promesas del talibán de poner fin al negocio del narcotráfico y de impedir que las drogas producidas en Afganistán se suministren a otros países.

"No nos olvidemos que están en el negocio del narcotráfico, mediante la explotación de sus grandes plantaciones de amapola, y la venta de opio y heroína. Con lo cual, el objetivo político [de los talibanes] puede estar restringido geográficamente, pero su interés criminal, del narcotráfico, tiene intereses fuera de Afganistán, dado que el consumo esta en los países ricos, lo cual no es el caso de ellos que ocupan una lista de los cinco países más pobres, y por otra parte les está prohibido a los musulmanes el consumo de alcohol y por ende de las drogas", apuntó.

Al referirse al futuro de los fundamentalistas en la escena internacional, el experto supuso que tratarán de acercarse más a los principales actores regionales para no quedarse aislados.

Así, comentando las garantías de seguridad que dieron a los diplomáticos rusos en Kabul, Cassaglia considera que los talibanes las cumplirán, porque "son crueles pero no son tontos".

"En estos momentos necesitan el apoyo de potencias, contra Occidente, porque ya han experimentado lo que es estar 'solos', y no creo que quieran volver a tener el mismo problema", señaló.

Al mismo tiempo apuntó que el talibán todavía recuerda la guerra contra la Unión Soviética, predecesora de la Federación de Rusia.

"Además, China creo que tratará de hacer lo posible por ser ellos quienes 'apadrinen' el régimen, y no dejarles la oportunidad a los rusos", agregó.

Evaluando la misión de la OTAN en Afganistán, Cassaglia la calificó de un "fracaso total".

"Después de 20 años de invasión, irse dejando las cosas tal cual estaban cuando llegaron, creo que es un fracaso total. Es una 'guerra' que se ha perdido, por abandono, por desgaste, por falta de conocimiento de la problemática. Por querer 'imponer' un régimen político que no es aceptado por los países de la región, como es la democracia, es no entender la cultura de la gente que vive en esas tierras, en esos países", subrayó.

Mujeres y hombres retoman las clases universitarias en Afganistán separados por una cortina

El curso universitario ha comenzado este lunes en Afganistán con una novedad consecuencia de la toma del poder por parte de los talibán: ahora los hombres y las mujeres estarán separadas por una cortina que divide cada clase. Un portavoz talibán, Suhail Sahín, aseguró en agosto en declaraciones a la cadena británica Sky News que "miles" de centros educativos continúan funcionando.

Las fotografías tomadas en la Universidad Ibn e Sina de Kabul muestran a mujeres y hombres separados por una tela y confirman en cualquier caso la promesa de los talibán de permitir que las mujeres continúen estudiando, incluso a nivel universitario.

La situación contrasta con la vigente entre 1996 y 2001, en el anterior gobierno talibán, cuando las mujeres tenían prohibido estudiar a cualquier nivel e incluso trabajar. En 2017, con el anterior gobierno prooccidental, Human Rights Watch denunciaba que dos tercios de las niñas no iban al colegio.

Biden, el hazmerreír del expresidente de Afganistán, mientras el Talibán humilla a Alemania

Javier Benítez

Mientras el movimiento Talibán, proscrito en Rusia, pone de rodillas a Alemania y declara el fin de la guerra en Afganistán, Occidente muestra su simpatía con terroristas de Crimea. En tanto, que en Perú sigue sobrevolando la sombra de un posible golpe de Estado. Estos y otros temas en esta edición de Octavo Mandamiento.

¿Occidente burlado y de rodillas?

A Occidente en su conjunto, y de momento, a EEUU y a Alemania en particular, los están tomando por el pito del sereno.

Por un lado, días atrás se filtró que el pasado 23 de julio, en una jugada que intentó ser previsora para atajar lo que ya se vislumbraba, Biden mantuvo una conversación telefónica con el entonces mandatario de Afganistán —colocado allí por Occidente—, Ashraf Ghani, para que éste creara la percepción de que los talibanes no estaban ganando. Hombre prevenido vale por dos, habrá pensado el inquilino de la Casa Blanca.

¿Y cómo terminó la jugada previsora de Biden? Con Ghani huyendo tres semanas después, presuntamente con 4 coches y un helicóptero cargados de dinero. Incluso se ha llegado a afirmar que era tanto el dinero que se llevaba Ghani en el helicóptero, que tuvo que dejar buena parte del botín para no desestabilizar la nave. Esto sintetiza claramente la gestión de Biden con Afganistán. Esto, más allá de que el bueno de Ghani haya salido al cruce de estas aformaciones diciendo que lo que transportaba eran libros, y no billetes.

En tanto, el Talibán hizo un movimiento de ajedrez con Alemania. Advirtió al país germano que para seguir negociando, entre otras cosas, la evacuación pendiente de mucha gente, Berlín debe reconocer oficialmente al Talibán. Y debe darle dinero: el vocero del Talibán, Zabiullah Mujahid, dijo que quiere dar paso a una nueva etapa de relaciones bilaterales en las que espera apoyo financiero, ayuda humanitaria, y cooperación en sanidad, agricultura y educación por parte de Berlín.

En este sentido hay que recordar que el ministro de Desarrollo de Alemania, Gerd Müller, ha suspendido "toda la cooperación al desarrollo con Afganistán", que venía suponiendo unos 430 millones de euros al año, el dinero que pretenden ahora los talibanes para continuar negociando.

Referente a la declaración de Mujahid sobre que la guerra en Afganistán ya acabó, desde muchos lugares crece el escepticismo en ese sentido.

Análisis: Mientras Occidente aviva los temores de que los talibanes puedan apoderarse de las armas nucleares de Pakistán, los archivos desclasificados insinúan el papel de la CIA

Kit Klarenberg*

¿Cuánto sabía la Agencia Central de Inteligencia sobre el esfuerzo concertado de Pakistán para construir su arsenal nuclear? Los archivos recién publicados plantean algunas preguntas interesantes sobre el papel aparente de la agencia en el proceso.

Desde que regresó al poder en Afganistán, los talibanes han acumulado un vasto tesoro de armamento fabricado en Estados Unidos. El valor total y el tamaño del botín, y la cuestión de si el grupo puede, de hecho, utilizar el equipo de más alta tecnología, ha sido objeto de acaloradas disputas .

No obstante, numerosos funcionarios estadounidenses y británicos, incluido el coronel Richard Kemp , que comandó el ejército británico en Afganistán, y el notorio exasesor de seguridad nacional estadounidense John Bolton , han expresado inquietudes alarmantes sobre una perspectiva aún más preocupante: que los talibanes se apoderen de material nuclear del vecino Pakistán.

La historia de cómo Islamabad adquirió armas nucleares es bastante extraordinaria, y los documentos desclasificados recientemente publicados por el Archivo de Seguridad Nacional arrojan mucha más luz sobre la historia, en el proceso planteando preguntas sobre el papel de la Agencia Central de Inteligencia.

El impulso de Pakistán por las armas nucleares comenzó en 1967, en respuesta al programa nuclear de la India, y se aceleró a raíz de la Guerra de Liberación de Bangladesh, en la que Islamabad fue aplastada por completo, perdiendo 150.000 kilómetros cuadrados de territorio y más de la mitad de su población a causa de la guerra.

Sin embargo, a pesar de numerosas declaraciones públicas que subrayan inequívocamente las ambiciones del país, los archivos sugieren que el Departamento de Estado solo se aseguró de sus objetivos nucleares en marzo de 1978, y solo entonces debido a la inteligencia transmitida por un diplomático del Reino Unido.

Revelaron que dos años antes, Pakistán compró inversores a una empresa del Reino Unido, que London sospechaba que "estaban destinados a ser utilizados en una planta de enriquecimiento por centrifugación". Una orden repetida reciente reforzó esas sospechas, pero el diplomático creía posible que hubiera "tiempo para evitar que se desarrolle aún más". No se sabe qué hicieron los funcionarios con esta información, aunque es algo inconcebible que no se haya compartido con la CIA de alguna manera.

A pesar de esto, los documentos dejan en claro que el Departamento de Estado dependía en gran medida de la información proporcionada por fuentes extranjeras para controlar el programa. Fue solo en enero de 1979 que los funcionarios tuvieron confirmación concreta de que Islamabad estaba enriqueciendo uranio utilizando tecnología de centrifugación de gas, y un memorando interno sobre lo que se conocía indicaban la inteligencia británica y francesa . Londres había sabido durante meses que Islamabad podría "adquirir suficiente material fisionable para un solo dispositivo para 1981 como muy pronto", pero la Casa Blanca aparentemente estaba sorprendida por el progreso de Pakistán.

Esta sorpresa es desconcertante, dado que la CIA estaba bien posicionada para vigilar extremadamente de cerca las comunicaciones sensibles del gobierno paquistaní en este momento. Islamabad fue uno de los muchos países que utilizaron dispositivos de cifrado suministrados por la firma suiza Crypto AG para proteger sus transmisiones diplomáticas de alto nivel de miradas indiscretas. Poco sabían los compradores de las máquinas que la compañía era propiedad secreta de la CIA y la inteligencia de Alemania Occidental. Esta connivencia significó que los dos servicios y la Agencia de Seguridad Nacional y el GCHQ de Gran Bretaña, podrían decodificar fácilmente cualquier mensaje enviado a través de dispositivos Crypto AG.

Es probable que una gran cantidad de mensajes relacionados con el programa de armas nucleares encubiertas e ilegales se intercambiaran utilizando estas máquinas, dado que el esfuerzo fue de naturaleza altamente internacional. Un elemento central de esta conspiración fue Abdul Qadeer Khan , un metalúrgico educado en Bélgica, que había robado tecnología de centrifugadoras de gas mientras trabajaba en los Países Bajos para el consorcio anglo-holandés-alemán URENCO. Luego comenzó a usar sus contactos en el extranjero para obtener maquinaria sensible de toda Europa, lo que permitiría a Islamabad desarrollar armas nucleares.

Las actividades de Khan en los Países Bajos habían atraído cierta atención, y las autoridades tomaron medidas para arrestarlo en 1975. Sin embargo, el ex primer ministro holandés Ruud Lubbers afirma que la CIA intervino específicamente para evitar su enjuiciamiento, sobre la base de que la Agencia deseaba vigilarlo a él y a sus contactos, lo que indica que Langley había estado al tanto de Khan y su misión durante años, al menos desde febrero de 1979, la primera vez que se le menciona en cables desclasificados del Departamento de Estado.

Khan regresó a Pakistán tres años antes, y el ex director de la CIA, George Tenet ha presumido , “estábamos dentro de su residencia, dentro de su instalaciones, dentro de su habitación. Sin embargo, esta idea sumamente íntima de alguna manera no se tradujo en que Langley torpedeara las ambiciones nucleares de Pakistán, a pesar de que la administración del presidente Carter estuviera tan desesperada en ese sentido, que se propuso internamente “comprar a los paquistaníes [con] una combinación de ayudas, reprogramación de la deuda y armas ”, una estrategia que se reconoció que sentaría el “ peor precedente posible en cualquier caso futuro ”.

La CIA aparentemente tampoco detectó la creación por Khan de un "supermercado nuclear" bajo sus narices, a través del cual vendió los componentes fundamentales de las armas nucleares a una variedad de gobiernos extranjeros, incluida Arabia Saudita, y mucho menos subvertir su operación. Esto se describe ampliamente como una simple, aunque importante, falla de inteligencia por parte de la CIA. Una explicación alternativa, que aparentemente nunca se había expuesto hasta ahora, es que la Agencia aprobó las actividades de Khan, quería que continuara y lo protegió activamente de otras miradas indiscretas en Washington.

Su supermercado permaneció en funcionamiento durante muchos años; mientras tanto, comenzó a servir como asesor oficial del gobierno paquistaní en ciencia y tecnología, y se convirtió en una figura pública muy querida en el país. En 1998, se hizo famoso como 'Mohsin e-Pakistan' (Salvador de Pakistán), después de que el país detonó seis bombas nucleares en un sitio de prueba.

Sin embargo, cinco años después, la administración de George Bush entregó pruebas de la participación de Khan en una red de proliferación global a Islamabad, y al año siguiente fue destituido de su cargo. También confesó su papel en la trama. A pesar de afirmar haber actuado sola, la Comisión de Armas de Destrucción Masiva de Suecia, encabezada por Hans Blix, sostiene que Khan no podría haber operado "sin la complicidad del gobierno de Pakistán", una posición compartida por funcionarios estadounidenses y la Agencia Internacional de Energía Atómica, que ha pedido en repetidas ocasiones que se interrogue a Khan sobre la cuestión.

Islamabad ha rechazado sistemáticamente estas demandas, aunque ha perdido el favor de las autoridades en los últimos años, pasando un período prolongado bajo arresto domiciliario después de acusar públicamente a varios funcionarios paquistaníes de alto rango de sancionar y dirigir su labor de proliferación. En 2020, alegó que el personal de las fuerzas de seguridad instalado en la casa contigua a la suya le impidió reunirse con familiares, amigos y abogados.

En agosto de este año, Khan contrajo Covid-19 y fue trasladado al hospital después de que su salud se deterioró rápidamente. Muchos, tanto en Islamabad como en Washington, seguramente esperan que se lleve ciertos secretos a la tumba. Después de todo, si los talibanes adquieren tecnología nuclear, podría representar el ejemplo más grave identificado del 'retroceso' de la CIA.

* periodista de investigación que explora el papel de los servicios de inteligencia en la configuración de la política y las percepciones

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