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Durante los últimos cuatro meses, Biden y Putin han intercambiado una retórica más bien punzante. Washington no se resigna a los ciberataques maliciosos de piratas informáticos con sede en Rusia ni al desprecio por la democracia del gobierno ruso, que cristaliza en la persecución de los disidentes, mientras que Putin se refiere reiteradamente a las imágenes del 6 de enero en el Capitolio para argumentar que Estados Unidos no tiene derecho a sermonear sobre normas democráticas e insistiendo en que el gobierno ruso no ha estado involucrado en ninguna interferencia electoral o en ninguno de los ciberataques, a pesar de que la inteligencia de Estados Unidos diga lo contrario.

Partiendo de esta situación, ambos conversaron durante cuatro o cinco horas. Por adelantado, los equipos diplomáticos intentan en Ginebra rebajar las expectativas del encuentro de cara a la opinión pública. El máximo objetivo que se plantea Biden, aparentemente modesto, es no empeorar las cosas y ser capaces de encontrar «estabilidad y previsibilidad» entre las dos naciones. «Deberíamos decidir dónde está nuestro interés mutuo, en el interés del mundo, cooperar y ver si podemos hacerlo», dijo a principios de semana, para endurecer después el discurso y adelantar que marcará «líneas rojas» a Putin. «Hay esperanzas de encontrar pequeñas áreas de acuerdo. No se han hecho compromisos en las conversaciones previas, pero hay esperanzas de que al menos regresen los embajadores a sus respectivos puestos después de la reunión», apunta un miembro de la delegación americana.

Agenda de la reunión

El asesor del presidente ruso Yuri Ushakov había adelantado la agenda de la reunión, que «incluye prácticamente todos los temas que nos preocupan a nosotros y a la parte estadounidense». Ha mencionado, entre ellos, el estado y las perspectivas de desarrollo de las relaciones bilaterales, problemas clave de la estabilidad estratégica y seguridad informática, así como medidas posibles en la lucha contra la ciberdelincuencia, además de asuntos de cooperación económica, el clima, la situación en el Ártico y la pandemia global.

Los dos presidentes irán tratando estos asuntos en ese mismo orden, «aunque pueden modificarlo y abordar otros puntos que surjan». «Para el postre se han dejado los problemas regionales: Oriente Medio, Siria, Libia, la situación en torno al programa nuclear iraní, el arreglo en Afgansitán, en la península coreana, en Nagorno Karabaj y, evidentemente, Ucrania», ha recitado Ushakov.

El formato de reunión: uno reducido en el que estarán solamente los dos presidentes, los dos responsables máximos diplomáticos y dos traductores, y otro más amplio con todos los asesores.

Biden, por su parte, llegaba con un mensaje conciliador, pero de firmeza. «No busco un conflicto con Rusia», ha dicho el presidente de Estados Unidos en Bruselas, antes de acudir a Ginebra, «pero responderemos si Rusia continúa con sus actividades dañinas». También ha dejado claro que los aliados de la OTAN continuarán apoyando «la soberanía y la integridad territorial» de Ucrania. «Le diré a Putin que hay áreas en las que podemos trabajar juntos si él quiere», ha señalado personalmente, «pero si se comporta como lo ha hecho en el pasado en lo que respecta a la ciberseguridad y otras actividades, (...) le responderemos de la misma forma».

Entre los objetivos no declarados de esta cumbre, por parte rusa, estaba la retirada de las sanciones, muy poco probable, y el reconocimiento de la vacuna rusa Sputnik V por Occidente. Biden podría plantear cuestiones de Derechos Humanos, como la situación del opositor ruso Alexei Navalny, pero sería fácilmente contrarrestado por Putin, que sacaría a relucir la situación de Julian Assange o de Leonard Peltier. En las carpetas de asuntos adyacentes consta también el caso de Vladislav Klyushin, detenido en marzo en el cantón de Valais a petición de las autoridades estadounidenses y retenido en Sion mientras se estudia su extradición.

Visto los resultados… solo ha salido adelante el regreso de los embajadores. El resto, palaras vacías y pérdida de tiempo.

Muestra de debilidad: Biden no quiso una rueda de prensa conjunta

Vladimir Putin quería hacer una rueda de prensa con Joe Biden tras el histórico encuentro de Ginebra. Pero al término de la cumbre cada mandatario celebró una rueda de prensa aparte. Tampoco huno un documento final o una declaración conjunta.

Esta es la agenda y el formato del encuentro, pero el Kremlin trató de establecer otras reglas que la Casa Blanca finalmente no ha aceptado. Según el diario The New York Times, que cita a asistentes de Biden, el Gobierno ruso estaba interesado en que ambos líderes dieran una rueda de prensa conjunta, pero el entorno del mandatario de EEUU es consciente de que Putin sacó provecho de la conferencia ante los medios que dio en su día con el expresidente Donald Trump.

Tras ese encuentro en el que ambos mostraron sintonía, Trump ignoró públicamente en una rueda de prensa conjunta las conclusiones de sus propias agencias de inteligencia y dijo que creía a su homólogo ruso cuando decía que Moscú no interfirió en las elecciones de 2016, lo que causó una gran polémica.

La Casa Blanca consideró que “una rueda de prensa a solas era el formato apropiado para comunicarse de forma clara con la prensa libre sobre los asuntos de los que se hable en la reunión”.

Gestos y lenguaje no verbal: Biden necesita un séquito para la fuerza, Putin no

La primera parte de las conversaciones se llevó a cabo a puerta cerrada. Además de los propios presidentes, solo están presentes el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Anthony Blinken. Con la ayuda de expertos en comunicación no verbal, se puede intentar medir las actitudes.

- Al principio, Biden tiene una posición cerrada: se pone de pie y cubre lo más importante con las manos. Se puede ver que está tenso. Putin está más lejos del presidente suizo que del líder estadounidense. Pero se trata más de la percepción del espacio personal: los rusos generalmente necesitan más de él, dijo el ex empleado del Departamento Principal de Criminalística de la Oficina Central de la ICR Artem Pavlov.

Apretón de manos entre Putin y Biden antes de las conversaciones de Ginebra

- Putin parece más seguro. Tomemos el momento en que Biden extendió la mano para estrechar: Putin al principio fingió que no lo vio, obviamente se tomó el tiempo y luego, ya en sus propios términos, extendió la mano en respuesta, dijo la fisonomista Irina Kurshakova .

Cuando los presidentes ya se habían sentado en la biblioteca de la villa, donde se llevaría a cabo la parte cerrada de las negociaciones, Pavlov notó que Biden había doblado las piernas, y Putin, por el contrario, estaba sentado con las piernas abiertas.

- Vimos algo similar en las conversaciones en Minsk sobre el Donbass. Tenemos una posición activa y Biden se sienta como si ya lo hubiera decidido todo y no quiere negociar. En 2014, Poroshenko también se sentó, traicionando su falta de voluntad para buscar un compromiso '', recordó Pavlov.

Kurshakova señaló que durante los minutos de rodaje en la biblioteca, Putin se movió poco deliberadamente: “Obviamente, el presidente controla su comportamiento para que sea más difícil de leer. Pero su entusiasmo aún se nota. Putin juguetea con los dedos, parece estar contando el tiempo para sí mismo, habla de emoción ".

Es perfectamente normal que ambos presidentes estén preocupados. Todos se han enfrentado unos a otros de tal manera en los últimos días: no tolerarán la debilidad de Biden en Occidente, Putin tampoco cederá nada. Al mismo tiempo, no es beneficioso para nadie empeorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

Pero Irina Kurshakova cree que Putin, al menos al comienzo de las negociaciones, tiene la iniciativa:

- Biden le dice algo a nuestro presidente. Putin escucha y asiente, como si respondiera sí o no. Este es el comportamiento de quien toma decisiones. Pero no se nos mostraron las negociaciones en sí, está claro que Biden está hablando de algunas tonterías, dijo Irina.

Un experto en comunicación no verbal notó que Biden estaba jugando con un papel mientras hacían las fotos. Biden usaba una hoja de trucos para conversaciones con Putin

- Biden no está seguro. Una hoja de papel es un soporte auxiliar. Si tuviera a sus asesores cerca, definitivamente se volvería hacia ellos. Biden necesita que su séquito sea grande. Putin no necesita personas adicionales para esto - concluyó Kurshakova.

Otro detalle curioso: Biden se sienta a la derecha de Putin. En el lenguaje del protocolo diplomático, esto significa que el dominante de la situación es el presidente de Rusia. El jefe siempre está a la izquierda del invitado.

Los resultados de la cumbre en Ginebra en declaraciones de Vladímir Putin y Joe Biden

Antes de la reunión tanto Putin como el canciller ruso, Serguéi Lavrov, señalaron que no se hacían ilusiones de que se avecinaran avances significativos, pero subrayaron la importancia de intercambiar opiniones al más alto nivel y establecer condiciones para normalizar las tensas relaciones ruso-estadounidenses. Previamente se anunció que tras la reunión Putin y Biden celebrarían ruedas de prensa por separado, en lugar de comparecer juntos ante los periodistas. El presidente ruso fue el primero en contestar a las preguntas sobre los resultados de la cumbre.

¿Cómo evalúan los resultados de la cumbre?

 

De acuerdo con Putin, "la conversación fue muy constructiva". Describiendo el transcurso de la reunión en Ginebra, Putin declaró que "no hubo ninguna hostilidad". "Por el contrario, nuestro encuentro se desarrolló con principios. Por supuesto, tenemos diferencias en muchas opiniones, pero, de todos modos, en ambas partes se demostró el deseo de entenderse y de encontrar formas de convergencia de posiciones", afirmó.

Su homólogo estadounidense, que contestó a las preguntas de los periodistas poco más tarde, señaló que "no hay sustitutos […] a las reuniones cara a cara entre líderes".  "El presidente Putin y yo hemos tenido una posibilidad pura y única de gestionar la relación entre dos países poderosos y orgullosos", dijo Biden.

"Debo decirles, el tono de toda la reunión, supongo que fueron un total de cuatro horas, fue bueno, positivo", agregó.

¿Qué temas abordaron?

Relaciones bilaterales

Uno de los temas discutidos fue el estado de las relaciones entre ambos países.

Poco antes de la cumbre, Putin concedió una entrevista exclusiva a la cadena estadounidense NBC, en la que afirmó que las relaciones entre Moscú y Washington "se han deteriorado hasta su punto más bajo de los últimos años".

Durante la rueda de prensa final, el presidente ruso recordó que, en 2017, el Congreso de EE.UU. declaró a Moscú su "enemigo y rival", e introdujo en su legislación disposiciones sobre la necesidad de apoyar procesos democráticos y organizaciones políticas en Rusia.

"¿Qué tipo de entes apoyará?": Putin recuerda que EE.UU. declaró a Moscú su enemigo y luego decidió respaldar a organizaciones políticas en Rusia

Moscú debe ser "cautelosa" sobre el apoyo de Washington a ciertas organizaciones políticas en Rusia, pues el propio EE.UU. declaró en su día al país euroasiático como su adversario. Así lo ha declarado este miércoles el presidente ruso, Vladímir Putin, en una rueda de prensa al término de su cumbre con su homólogo estadounidense, Joe Biden.

Putin recordó que, en 2017, el Congreso de EE.UU. declaró a Moscú su "enemigo y rival", e introdujo en su legislación disposiciones sobre la necesidad de apoyar procesos democráticos y organizaciones políticas en Rusia.

"Ahora hagámonos una pregunta: si Rusia es un enemigo, ¿qué tipo de organizaciones apoyará EE.UU. en Rusia? Creo que no serán aquellas que fortalecen a Rusia, sino aquellas que la frenan", manifestó el mandatario, para destacar que ese es el objetivo de Washington "declarado públicamente".

Según Putin, Rusia debe tomarlo "con cautela", pero actuará exclusivamente en el marco de la ley rusa.

Agentes extranjeros y entidades extremistas

En este sentido, el mandatario indicó más tarde en la rueda de prensa que, al igual que los estadounidenses en la década de 1930, Rusia declaró este tipo de entidades como agentes extranjeros, pero enfatizó que su actividad "no está prohibida, pueden trabajar".

Sin embargo, "si la organización es extremista, entonces esa es una historia diferente", apuntó Putin, refiriéndose, en particular, al Fondo Anticorrupción fundado por el opositor Alexéi Navalny. Así, Putin destacó que esta entidad "llamó públicamente a disturbios", involucró en las protestas a los menores —lo cual está prohibido por la ley rusa— y dio "instrucciones públicamente sobre cómo preparar, por ejemplo, cócteles Molotov para usarlos contra las fuerzas del orden", detalló Putin.

Situación de RT en EE.UU.

El presidente recordó también que la parte estadounidense declaró como agentes extranjeros a la cadena RT y la agencia Sputnik y revocó su acreditación, y lo que Rusia hizo con algunos medios estadounidenses, lo hizo "en respuesta", explicó.

Por otro lado, el mandatario señaló que RT, luego de ser designado como agente extranjero, "cumple con todos los requisitos del regulador y de la ley estadounidense", aunque las autoridades norteamericanas le crean "bastantes problemas" con la contratación de personal y las transacciones financieras.

Al mismo tiempo, si bien en Rusia no existen este tipo de problemas, los medios estadounidenses no cumplen plenamente con los requisitos de la legislación rusa.

"Hemos abordado este asunto, espero que también podamos trabajar en esta dirección a través del Ministerio de Exteriores", avanzó.

Estabilidad estratégica

Como se anunció antes de la cita en Ginebra, la estabilidad estratégica también estuvo sobre la mesa durante las conversaciones.

Putin declaró que ambos mandatarios acordaron iniciar un diálogo integrado bilateral sobre este asunto para crear un fundamento para el futuro control de armamentos y medidas para rebajar riesgos.

El presidente estadounidense resaltó "un mutuo interés en cooperar por nuestros pueblos, el ruso y el estadounidense, pero también para el beneficio y seguridad del mundo". "Le dije al presidente Putin que necesitamos tener algunas reglas básicas en el camino que todos podamos cumplir. […] Discutimos en detalle los próximos pasos que nuestros países deben tomar sobre medidas de control de armas, los pasos necesarios para reducir el riesgo de conflictos no intencionales", dijo Biden.

Cuestiones de ciberseguridad

En medio de la creciente importancia de las cibertecnologías en el mundo, la cuestión de la seguridad en este ámbito es cada vez más relevante, y los líderes de Rusia y EE.UU. le prestaron su atención.

Antes de la reunión en Suiza, Putin y Lavrov destacaron el significado de la cooperación en el campo de la ciberseguridad, y el jefe de la diplomacia rusa indicó que Moscú planea escuchar la posición de Washington al respecto.

El mandatario ruso señaló que ambos países acordaron empezar consultas en ese ámbito. Hizo hincapié en la necesidad de "descartar todo tipo de insinuaciones, sentarse a nivel de expertos y empezar a trabajar para los intereses de EE.UU. y la Federación de Rusia, […] nosotros estamos de acuerdo en eso, en principio, y Rusia está preparada para esto".

Biden, a su vez, señaló que la "infraestructura crítica" debe estar fuera de los límites del 'hackeo' y afirmó que describió a Putin 16 tipos de entidades específicas que forman parte de esta categoría. Como resultado del encuentro, Rusia y EE.UU. acordaron "trabajar en entendimientos específicos sobre lo que está fuera de los límites y dar seguimiento a casos específicos", declaró.

Derechos humanos

Previo a llegar a Ginebra, Joe Biden anunció que una de las cuestiones que quería tratar en la reunión era la violación de derechos humanos.

Comentando las discusiones al respecto, Putin hizo hincapié en las acciones de EE.UU., donde todavía funciona la prisión de Guantánamo. Destacó que esto "no corresponde a nada": ni al derecho internacional, ni a las leyes de EE.UU. Además, declaró que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) abrió cárceles en varios países en las que se aplicaron torturas. "¿Qué es eso? ¿Son derechos humanos?", preguntó.

El mandatario estadounidense destacó que no puede mantener la confianza de sus ciudadanos si no defiende los DD.HH. y prometió plantear la cuestión en el futuro diálogo con Rusia.

Asimismo, los líderes abordaron el caso de Alexéi Navalny. Putin afirmó que el opositor "sabía que violaba la ley vigente en Rusia", detallando que Navalny debía presentarse periódicamente ante las autoridades, siendo una persona condenada dos veces a prisión condicional. El presidente ruso dijo que el opositor "ignoró a sabiendas este requisito legal", salió al extranjero para su tratamiento y las autoridades no pedían que volviera obligatoriamente. Al abandonar el hospital, Navalny publicó materiales de su trabajo de investigaciones y entonces las fuerzas del orden exigieron su regreso, pero no volvió, y se inició su búsqueda. Cuando regresó a Rusia, fue arrestado. En ese contexto, Putin afirmó que Navalny quería ser arrestado. "Él hizo lo que quiso", destacó.

Respecto a Navalny, Biden declaró que su muerte "sería una señal más de que Rusia tiene pocas o ninguna intención en absoluto de respetar los principales derechos humanos fundamentales". "Sería una tragedia", añadió.

La situación en Ucrania

Putin y Biden abordaron asimismo la situación en Ucrania.

El presidente ruso indicó que Biden está de acuerdo con que la solución del conflicto en Donbass debe basarse en los acuerdos de Minsk. En ese contexto, el mandatario reiteró que las propuestas de Kiev sobre obtener el control de la frontera antes de que se celebren las elecciones en Donbass contradicen los acuerdos alcanzados. Durante su rueda de prensa, Biden también indicó que los acuerdos de Minsk son una base para la resolución del conflicto.

La cumbre que se celebró este miércoles en Ginebra tuvo lugar en medio de la escalada de tensiones entre EE.UU. y Rusia, que en los meses pasados se tradujo en la expulsión de diplomáticos y sanciones mutuas.

Putin, con referencia a fuentes estadounidenses: "La mayor cantidad de ciberataques en el mundo provienen de EE.UU."

"De fuentes estadounidenses se desprende que la mayor cantidad de ciberataques en el mundo se llevan a cabo desde el ciberespacio de EE.UU. El segundo lugar lo ocupa Canadá. Luego, están dos países latinoamericanos y el Reino Unido", declaró Putin además de informar que Rusia no está incluida en esta lista.

Problemas en el intercambio de solicitudes sobre ciberaques

El presidente de Rusia reveló que su país proporciona toda la información a las solicitudes de EE.UU. sobre ataques cibernéticos, pero no recibe ninguna respuesta a sus propias peticiones. "Durante el año 2020, recibimos 10 solicitudes de EE.UU. con respecto a los ataques cibernéticos contra las instalaciones en EE.UU. que, según nuestros colegas, habrían tenido su origen en el ciberespacio ruso, además de dos solicitudes de este tipo, este año”, afirmó el mandatario y recalcó que los especialistas estadounidenses recibieron respuestas exhaustivas a todas las solicitudes.

A su vez, Rusia envió el año pasado 45 solicitudes semejantes a la autoridad correspondiente de EE.UU., y 35 solicitudes de este tipo en el primer semestre de este año. Hasta ahora no hemos recibido ni una sola respuesta", lamentó Putin.

Putin sobre el término 'asesino': "En EE.UU. todos los días matan a alguien, y mataban a cientos de personas de un solo ataque en Afganistán"

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, comentó este miércoles el término 'asesino', con el que lo calificó en marzo su par estadounidense, Joe Biden.

"Las autoridades llevan la responsabilidad por todo lo que pasa en nuestro países", aseveró Putin en una rueda de prensa después de la reunión con Biden en Ginebra (Suiza).

"Por ejemplo, en las calles de las ciudades estadounidenses matan diariamente a alguien, incluidos los líderes de diferentes organizaciones”, afirmó el mandatario.

"Tomemos Afganistán. Mataban a unas 120 personas con un solo ataque, exterminaban las bodas una y otra vez. Supongamos que fue por error, esto también ocurre. Pero el fuego desde drones o helicópteros contra personas evidentemente civiles en Irak, ¿qué es eso? ¿Quién es culpable de eso? ¿Quién es el asesino?", agregó y resaltó que la base de EE.UU. en Guantánamo todavía está funcionando mientras que "no se ajusta a nada: ni al derecho internacional, ni a las leyes estadounidenses".

"Es la práctica de la política real. Y partiendo de esta práctica, entendiendo que eso se ha hecho y se puede hacer, construimos nuestra propia actitud hacia lo que acabo de decir", concluyó Putin.

En cuanto a la acusación de Biden, Putin indicó que no se ofende por las palabras de su homólogo. "Qué decir, todos conocemos estas declaraciones. Luego de esto, el presidente Biden me llamó, nos dimos explicaciones, a mí me parecieron aceptables estas excusas, él propuso reunirse —es su iniciativa— y nos hemos reunido", dijo.

El Ártico

Putin se expresó también sobre el proceso de la explotación del Ártico, opinando que Moscú y Washington pueden colaborar en ese ámbito.

Respecto a las preocupaciones de la parte estadounidense sobre la militarización de la región, el presidente ruso dijo que no tienen ningún fundamento. "No hacemos allí nada que no estuviera durante la Unión Soviética, reconstruimos la infraestructura perdida, destruida en algún momento completamente", enfatizó.

El movimiento Black Lives Matter

Durante su rueda de prensa, Putin comentó también los disturbios que se registraron en EE.UU. tras la muerte del afroamericano George Floyd. "Estados Unidos se enfrentó recientemente a acontecimientos muy graves tras el asesinato de un afroamericano y la creación del movimiento Black Lives Matter", declaró.

El mandatario dijo que Rusia "compadece a los estadounidenses" y no quiere que esto ocurra en su territorio.

"Lo último que quiere Rusia ahora es una Guerra Fría con EE.UU.": Biden hace un balance de la cumbre con Putin en Ginebra

El presidente de EE.UU., Joe Biden, ofreció una rueda de prensa tras la cumbre con el mandatario ruso, Vladímir Putin, que se celebró este miércoles en Ginebra (Suiza).

En su discurso, el mandatario señaló que "no hay sustitutos […] a las reuniones cara a cara entre líderes".

"El presidente Putin y yo hemos tenido una posibilidad pura y única de gestionar la relación entre dos países poderosos y orgullosos. La relación tiene que ser estable y predecible", dijo Biden.

"Le manifesté al presidente Putin que mi agenda no es contra Rusia, o alguien más, es a favor de los ciudadanos estadounidenses", agregó.

Estabilidad estratégica

El presidente estadounidense resaltó "un mutuo interés en cooperar por nuestros pueblos, el ruso y el estadounidense, pero también para el beneficio y seguridad del mundo".

"Le dije al presidente Putin que necesitamos tener algunas reglas básicas en el camino que todos podamos cumplir. […] Discutimos en detalle los próximos pasos que nuestros países deben tomar sobre medidas de control de armas, los pasos necesarios para reducir el riesgo de conflictos no intencionales", dijo Biden.

"Tono positivo"

"Debo decirles, el tono de toda la reunión, supongo que fueron un total de cuatro horas, fue bueno, positivo", dijo Biden y resaltó que "no hubo ninguna acción estridente".

"Donde no estuvimos de acuerdo, yo no estuve de acuerdo, dije lo que era. Donde él no estuvo de acuerdo, lo dijo, pero no se hizo en una atmósfera hiperbólica", relató el inquilino de la Casa Blanca.

"No creo que Putin esté buscando una Guerra Fría"

Vladímir Putin no está interesado en empeorar las relaciones bilaterales con Washington, opina Biden.

"No creo que esté buscando una Guerra Fría con Estados Unidos", manifestó y citó las palabras que dijo a Putin: "Claramente no le interesa a nadie, ni a tu país ni al mío, que estemos en una situación en la que hay una nueva Guerra Fría".

Ciberataques

Al igual que su homólogo ruso, Biden confirmó que en la reunión se discutió el tema de los ciberataques. Señaló que la "infraestructura crítica" debe estar fuera de los límites del ‘hackeo’ y afirmó que describió a Putin 16 tipos de entidades específicas que forman parte de esta categoría.

Como resultado del encuentro, Rusia y EE.UU. acordaron "trabajar en entendimientos específicos sobre lo que está fuera de los límites y dar seguimiento a casos específicos", señaló Biden.

Situación en Ucrania

Otra cuestión discutida en la reunión ha sido el conflicto interno ucraniano. Durante la conferencia de prensa, Biden confirmó que considera los acuerdos de Minsk una base para la resolución del conflicto.

"¿Qué demonios? ¿Qué ha hecho todo el tiempo?": Biden arremete contra una periodista de la CNN durante su rueda de prensa tras la cumbre con Putin

Joe Biden arremetió este miércoles contra una periodista de la CNN durante su comparecencia ante los medios una vez finalizada la cumbre con Vladímir Putin en Ginebra.

Cuando el presidente estadounidense ya estaba abandonando la tarima en la que dio su breve conferencia de prensa, que duró unos 30 minutos y durante la cual respondió solo seis preguntas, la periodista de la CNN Kaitlan Collins le preguntó en voz alta por qué estaba "tan seguro" de que Putin "cambiará su comportamiento".

"¡No estoy seguro de que cambie su comportamiento! ¿Qué demonios? ¿Qué ha estado haciendo todo el tiempo? ¿Cuándo dije que estoy seguro?", reaccionó Biden regresando a la tarima con el índice levantado.

"Lo que dije fue, vamos a dejarlo claro, dije que lo que cambiará su comportamiento es si el resto del mundo reacciona a ellos y disminuyen su posición en el mundo", continuó el inquilino de la Casa Blanca. "No estoy seguro de nada, solo estoy exponiendo los hechos", agregó.

A su vez, Collins continuó presionando a Biden, alegando que Putin no ha cambiado su comportamiento en el pasado. La periodista mencionó que el jefe de Estado ruso negó cualquier participación de su país en ataques cibernéticos contra EE.UU. y minimizó las supuestas violaciones de derechos humanos en Rusia. "¿Cómo equivale eso a una reunión constructiva?", le preguntó a Biden.

"Si no lo entiende, es su problema", zanjó el mandatario estadounidense antes de retirarse.

Biden, siguiendo el procedimiento estándar durante otras conferencias de prensa durante su presidencia, solo contestó las preguntas de algunos periodistas previamente seleccionados. Varios otros reporteros continuaron gritando preguntas mientras el presidente abandonaba la sesión informativa.

"La pelea más caótica de la década": critican la conducta de periodistas en la cumbre Putin-Biden

WASHINGTON (Sputnik) — Minutos antes de la reunión entre los presidentes de EEUU, Joe Biden, y Rusia, Vladímir Putin, un grupo de periodistas quiso pasar a empujones al lugar de la reunión antes de que comenzara el ingreso ordenado, informó el medio local Político, que calificó a esta escena como la "más caótica de la década".

"La pelea de los medios fue la más caótica que he visto en un evento presidencial en nueve años", escribió la periodista acreditada en la Casa Blanca, Anita Kumar.

No obstante, al mitin solo pudieron acceder unos pocos periodistas de Estados Unidos y Rusia.

"Los periodistas empujaban y empujaban, gritándose unos a otros para que se movieran, pero nadie lo hizo (...) Ambos presidentes observaron y escucharon la pelea de los medios frente a ellos. Parecían divertidos con la escena. En un momento, Biden se inclinó y habló con el intérprete y sonrió", relató Kumar.

Varios minutos después de eso, escribió la cronista, la seguridad rusa tiró de la cuerda roja que separaba a la prensa de los dos presidentes.

"La seguridad rusa les gritó a los periodistas que salieran y comenzaron a presionar a los periodistas. Los periodistas y los funcionarios de la Casa Blanca gritaron que la seguridad rusa debería dejar de tocarnos", contó Kumar. "[Me] empujaron varias veces, casi al suelo, ya que muchos tropezaron con la cuerda roja".

"EEUU reconoce a Rusia rol de potencia mundial con cumbre Biden-Putin"

MONTEVIDEO (Sputnik) — EEUU posiciona a Rusia como potencia mundial con la cumbre que se realizó entre los presidentes Joe Biden y Vladímir Putin, dijo a Sputnik el doctor en relaciones internacionales, Ignacio Bartesaghi.

"Putin gana con esta reunión con Biden, porque EEUU le reconoce un rol de potencia mundial para tratar diferentes asuntos de la agenda global, no solo interna", afirmó Bartesaghi, quien es director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (Uruguay).

Análisis: Biden contra Vlad el Empalador

Finian Cunningham

Ambas partes reconocen que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se encuentran en un punto muy bajo. Y ambas partes han dicho que quieren mejorar las relaciones. Pero, ¿quién está realmente haciendo un esfuerzo positivo para reducir las tensiones y dar una oportunidad a la paz?

Debería ser obvio que la parte rusa es la única parte que actúa con responsabilidad y con un espíritu generoso de intentar mejorar las relaciones bilaterales.

El presidente Vladimir Putin dijo que esperaba abrir comunicaciones personales con su homólogo estadounidense Joe Biden cuando se reúnan para su cumbre en Ginebra el miércoles. El líder ruso ha minimizado las expectativas de un gran avance, pero, sin embargo, su aspiración declarada es una distensión productiva.

Hay poca o ninguna reciprocidad de espíritu benigno del lado estadounidense. Biden y sus ayudantes pueden decir que Estados Unidos no quiere un conflicto con Rusia. Pero aparte de esa concesión retórica, los estadounidenses están impulsando la agresión y haciendo que la reunión de Ginebra suene como un enfrentamiento.

La falta de voluntad del presidente de Estados Unidos de celebrar una conferencia de prensa conjunta con Putin después de sus discusiones privadas es un signo revelador de la odiosa actitud estadounidense.

Hay dos razones por las que Biden no quiere aparecer al lado de Putin frente al mundo.

La primera es que no podría manejar los inteligentes argumentos y críticas de Putin a la política estadounidense. Las facultades mentales de Joe Biden están en serias dudas después de errores bien publicitados y pasos en falso de olvidar nombres y hablar incoherente. No quiero sonar cruel, pero Putin demolería a Biden en una discusión pública.

Biden y todo el establishment político estadounidense acusan constantemente a Putin y Rusia de conducta maligna, desde ser un "asesino" hasta interferir en las elecciones, los ataques cibernéticos y amenazar la seguridad nacional de los Estados Unidos y sus aliados.

La representación es una fantasía basada en la rusofobia y el prejuicio intolerante. Como señaló Putin en una reciente entrevista con los medios estadounidenses: nunca se ha presentado ninguna evidencia para respaldar estas afirmaciones despectivas y descabelladas. Todo es una tontería rabiosa y sin fundamento.

Si Putin estuviera en la misma plataforma pública que Biden, podemos estar seguros de que el velo de las mentiras se rompería de la fachada estadounidense de actuar duro y santurrón. Biden se quedaría temblando y murmurando como un idiota impotente. De hecho, cualquier político estadounidense lo sería, ya que todos son idiotas con el cerebro lavado e hinchados por su propia propaganda.

Por lo tanto, el mundo vería en un momento maravilloso cuán ridículamente desnudo está el emperador estadounidense y todos sus secuaces de la OTAN.

La segunda razón por la que Biden no pudo soportar estar al lado de Putin es que esa imagen confunde la propaganda estadounidense de demonizar a “Vlad el Empalador”. Cualquier aparición de un Putin sonriente en un entorno amistoso normal con Biden socavaría la narrativa de Putin-the-bogeyman.

Es por eso que la reunión debe celebrarse en privado y luego los estadounidenses pueden hacer un relato de las conversaciones para parecer moralmente superiores al afirmar haber planteado preocupaciones sobre los "derechos humanos" y el "comportamiento maligno". Podemos estar seguros de que si Biden se atreve a actuar con justicia propia, Putin criticará hábilmente la absurda hipocresía.

Pero también es vital para el lado estadounidense retratar el encuentro como un enfrentamiento entre el bueno y el malo. La farsa solo funciona si se mantiene en privado.

Al menos en el pasado, Ronald Reagan fue fotografiado teniendo conversaciones amistosas junto al líder soviético Mikhail Gorbachev cuando se reunieron en Ginebra en 1985 y produjeron un tratado histórico de control de armas. También hay que reconocer que Donald Trump celebró una conferencia de prensa conjunta con Putin cuando la pareja se reunió en Helsinki en 2018 y no hubo acritud.

Pero Biden, como la mayoría de los políticos y medios estadounidenses, está lleno de una estúpida antipatía hacia Putin y el Kremlin. Advirtió amenazadoramente la semana pasada que le dirá a Putin “lo que sabe”. Biden dice que el líder ruso "necesita cambiar su comportamiento" si se quiere mejorar las relaciones.

Va a ser muy difícil entablar un diálogo productivo cuando la mentalidad estadounidense está tan adoctrinada con propaganda falsa.

Algunos observadores pueden preguntarse ¿tiene algún sentido que Putin se reúna con Biden en esas circunstancias? Después de todo, fue Biden quien invitó a Putin a conocerlo.

La voluntad de la parte rusa de participar, a pesar de la animosidad estadounidense, es una clara señal de madurez política y generosidad para intentar crear un mundo más pacífico. Los estadounidenses tienen la responsabilidad de cambiar su comportamiento y detener las conductas malignas. Ese es el verdadero desafío.

Análisis: Sr. Putin, ¡es una trampa! De hecho, es exactamente la misma trampa

Tim Kirby* 

Había mucho optimismo y gran prensa con respecto a la reunión entre Biden y Putin. Esta era la primera reunión de los dos desde que Biden tomó ese asiento detrás del hermoso escritorio en la Oficina Oval. Había muchos temas sobre la mesa para debatir y hay tensión y entusiasmo en la prensa política tanto en Occidente como especialmente en Rusia. Existe una creciente creencia de que esto podría ser un punto de inflexión o al menos proporcionar un pequeño empujón a las relaciones en una dirección positiva. Esta ilusión, aunque agradable desde un punto de vista moral, no refleja las realidades de la actual división entre Estados Unidos y Rusia. Esta reunión simplemente no puede proporcionar ningún tipo de nuevo comienzo para las relaciones entre los países y probablemente se verá como una fiesta de asentir con la cabeza y fingir escuchar como nunca antes habíamos visto. Se soplarán horas de aire caliente para lanzar palabras a oídos sordos con algunas posturas de fondo para arrancar.

Una razón por la que los rusos sospechan de cualquier oferta de Washington es simplemente un precedente reciente. Hace más de diez años, cuando Obama todavía estaba lleno de esperanza y cambio, su nueva y enérgica secretaria de Estado, Hillary Clinton, presentó con una gran sonrisa al canciller Lavrov el infame botón de reinicio ruso.. El botón rojo tenía la palabra "sobrecarga" escrita accidentalmente en él en lugar de "reiniciar". Este error debido a un deseo falso de hacer que pareciera que a Washington le importaba lo suficiente como para aprender una palabra de ruso fue muy revelador, ya que durante la breve era del reinicio ruso, la máquina de Soft Power de Estados Unidos trabajaba día y noche para organizar el Maidan en Kiev. Desde una perspectiva occidental, este golpe de Estado fue otra prueba de que la gente de Europa del Este no quiere tener nada que ver con la traviesa Moscú, pero desde una perspectiva rusa, el Maidan fue el comienzo de una interminable pesadilla. Todo esto llevó al estallido de la guerra genocida en el Donbass, al regreso del neonazismo a Europa y al racismo sistémico ahora oficial que los hablantes de ruso tienen que soportar en la “Zimbabwe de Europa”. Después de una experiencia como esa,

Además de un precedente amargo, la barrera clave en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia es que están nuevamente atrapados en un nuevo juego de suma cero pero con una dinámica diferente a la de la Guerra Fría. Rusia quiere alzarse como una de las muchas potencias en un mundo multipolar, mientras que Estados Unidos, de acuerdo con el "Proyecto para un nuevo siglo estadounidense", quiere asegurarse de que ningún competidor vuelva a alzarse, manteniendo la ventaja Monopolar que ganó al final de la Guerra Fría. Debido a esta situación, ninguna de las partes podría esperar obtener lo que quiere de la otra a menos que las cosas en Estados Unidos sean mucho peores de lo que parecen, convirtiendo esta reunión en una Cumbre de Reykjavík a la inversa. Pero eso es tan poco probable, que incluso el adicto al juego más empedernido no apostaría por ello.

Así que echemos un vistazo a lo que está sobre la mesa y por qué no se puede hacer ningún progreso.

Realmente no hay nada sustancial que pueda cambiar gracias a esta reunión. El único resultado importante posible es que una vez más Moscú “pisará el mismo rastrillo”, como dicen en ruso, y comprará los buenos sentimientos vacíos que los anglosajones naturalmente proyectan. Los rusos creen que las personas que sonríen con demasiada frecuencia son patéticas, estúpidas y, en general, inofensivas. Los políticos estadounidenses, sin saberlo, han podido utilizar la ventaja de parecer unos idiotas ingenuos y fiables durante las negociaciones durante décadas. El otro problema es que los rusos no pueden aceptar y no aceptarán el hecho de que Occidente los ve a ellos como humanos de segunda clase, del segundo mundo y cualquier trato hecho con bárbaros o bosquimanos no cuenta. Pregunte a los nativos americanos sobre el valor de los tratados con Washington.

Los únicos logros que se pueden lograr en esta reunión son de naturaleza emocional en beneficio de Estados Unidos, ya que los rusos han sido engañados una y otra vez. Para que los rusos se resistan a esto, necesitan "llamar a las cosas por su nombre" en todo momento, mientras son interrumpidos, groseros y, en general, echan a perder cualquier discurso de venta de aceite de serpiente anglosajón que surja. El deseo ruso de aceptación social es su mayor debilidad en este tipo de escenarios. Pero con suerte, finalmente, han aprendido la lección.