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Yuri Ushakov, asesor de Vladímir Putin, ha recomendado al embajador de EEUU en Rusia, John Sullivan, irse a su país para analizar la situación y mantener consultas respecto a la relación bilateral de ambos países.

"Yuri Ushakov ha recomendado al embajador John Sullivan que vaya a su capital y realice allí consultas serias y profundas", anunció el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, a la prensa.

Como subraya la corresponsal especial del diario ruso Kommersant Elena Chernenko, el hecho de que la oficina de Ushakov haya recomendado directamente al embajador estadounidense irse a su país significa que el diplomático de Estados Unidos ha sido de alguna manera expulsado de Rusia.

A diferencia de la declaración de persona non grata (por ejemplo, el embajador estadounidense George Kennan fue declarado persona non grata por la URSS en 1952), esta medida intermedia significa que el jefe de la misión diplomática puede regresar después de algún tiempo.

Por otro lado, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 no prevé en absoluto la opción de "enviar al embajador (de otro país) a consultas".

Según fuentes diplomáticas de Kommersant, Sullivan no quiere irse de Moscú.

La "charla dura" de Sullivan con los diplomáticos rusos había sido anticipada por la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, el 15 de abril después de que EEUU activara nuevas sanciones contra Rusia.

Oficialmente, la Embajada de Estados Unidos no hizo comentarios sobre el futuro de Sullivan.

Al mismo tiempo, un exdiplomático, que pidió no ser identificado, dijo a Kommersant que "cuando a ti te recomiendan irte, es mejor irse".

"El embajador puede oponerse a esto, pero entonces se crearán condiciones contra él, en las que no podrá trabajar con eficacia, y él lo sabe", explicó la fuente a Kommersant.

El homólogo de Sullivan, el embajador ruso en Estados Unidos, Anatoli Antónov, se encuentra en Moscú desde el 20 de marzo. Fue llamado para consultas después de que el presidente estadounidense, Joe Biden, respondiera afirmativamente a la pregunta de un periodista sobre si consideraba a Putin un "asesino".

Según Kommersant, inicialmente se presumía que Antónov regresaría a Washington a principios de abril, pero luego Moscú revisó su decisión. El 16 de abril Lavrov dejó en claro que no habrá un retorno cercano. Según él, el diplomático "continúa sus consultas en Moscú", ya que "la situación es bastante compleja" y "necesita ser examinada en detalle".

El 15 de abril EEUU impuso sanciones a 32 entidades e individuos rusos por su supuesta interferencia en las elecciones presidenciales de EEUU de 2020 y el supuesto pirateo de las redes de la cadena de suministro de software de EEUU.

En respuesta, Rusia expulsó a 10 diplomáticos de EEUU para siempre y prohibió la entrada en su territorio a ocho ciudadanos de Estados Unidos, entre ellos están la directora de Inteligencia Nacional de EEUU, la asesora de la Casa Blanca para la política interna, el director de la Agencia Federal de Prisiones y el exasesor de seguridad nacional, John Bolton.

Lavrov no descarta que Rusia pueda expulsar a 150 diplomáticos estadounidenses más en caso de un mayor deterioro de las relaciones con EEUU.

Rusia anuncia medidas de respuesta a EEUU

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia decidió prohibir la entrada en su territorio a ocho ciudadanos de Estados Unidos en respuesta a sanciones impuestas por Washington el mes pasado, comunicó el Ministerio de Exteriores ruso.

"En respuesta a las sanciones impuestas el pasado 2 de marzo por la Administración de EEUU contra funcionarios rusos, se prohíbe la entrada en la Federación de Rusia a varios altos funcionarios y personalidades, actuales y anteriores, involucrados en la realización de la política antirrusa", entre ellos el fiscal general, el director del FBI y el secretario de Seguridad Interior, dice el comunicado.

Entre las personas a las que se prohíbe entrar en Rusia, según la nota, figuran también:

la directora de Inteligencia Nacional de EEUU,

la asesora de la Casa Blanca para la política interna,

el director de la Agencia Federal de Prisiones,

John Bolton, exasesor de seguridad nacional de la presidencia estadounidense y también antiguo representante permanente de EEUU ante la ONU,

Robert Woolsey, exdirector de la CIA.

Asimismo, la Cancillería rusa informó que expulsará a cinco diplomáticos de Polonia en respuesta a una medida similar de Varsovia.

"Cinco diplomáticos polacos serán expulsados de Rusia", dice el comunicado.

Por su parte, el mismo 15 de abril Polonia declaró personas no gratas a tres empleados de la Embajada rusa.

El Ministerio de Exteriores polaco aclaró que el motivo de la decisión fue "la violación de las condiciones del estatus diplomático por parte de estas personas y la celebración de eventos en detrimento de la República de Polonia".

El portavoz de la Embajada rusa, Vladímir Alexándrov, confirmó la convocatoria del embajador ruso, Serguéi Andréev, a la Cancillería polaca, pero no precisó el motivo de esta.

Washington califica las acciones de Rusia como una "escalada"

WASHINGTON (Sputnik) — Estados Unidos se reserva el derecho de tomar represalias ante sanciones de Rusia, dijo un portavoz del Departamento de Estado.

"El anuncio de hoy del Gobierno ruso fue escalofriante y lamentable, no nos interesa entrar en un ciclo de escalada, pero nos reservamos el derecho de responder a cualquier represalia rusa contra Estados Unidos", afirmó el portavoz.

En respuesta a las sanciones de Estados Unidos contra Rusia, Moscú prohibió la entrada al país a ocho ciudadanos estadounidenses, incluido el fiscal general estadounidense Merrick Garland, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, y el director del FBI (Buró Federal de Investigaciones, por sus siglas en inglés), Christopher Wray.

Estados Unidos impuso sanciones a 32 entidades e individuos rusos y expulsó a 10 funcionarios de la misión diplomática rusa.

Además, la Casa Blanca extendió las sanciones a la deuda soberana de Rusia, al prohibir a las instituciones financieras de Estados Unidos participar en el mercado primario de bonos soberanos rusos en rublo, y de aquellos no denominados en rublo emitidos después del 14 de junio de 2021 por el Banco Central, el Fondo de Bienestar Nacional y el Ministerio de Finanzas de Rusia.

Con esas medidas Washington pretende castigar a Rusia por su supuesto papel en el ciberataque contra el proveedor de programas informáticos estadounidense SolarWinds y en la supuesta interferencia en las elecciones presidenciales de 2020, así como por haber ofrecido presuntamente recompensas a los insurgentes en Afganistán por asesinar a militares estadounidenses.

La Cancillería rusa lamenta el apoyo del parlanchín Almagro a las sanciones de EEUU contra Moscú

MOSCÚ (Sputnik) — El Ministerio de Exteriores de Rusia lamentó el apoyo del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a las recientes sanciones estadounidenses contra Moscú, y le instó a ocuparse de los problemas pendientes de la región.

"Resulta sumamente lamentable la parcialidad política mostrada por el secretario general, la cual no está a la altura de la estructura regional de los países del Hemisferio Occidental", dice un comunicado del ente ruso.

Al igual que en sus anteriores "arremetidas antirrusas", agrega el texto, el responsable de la OEA deja patente su empeño en presentar "su propia postura ultraproestadounidense como opinión general de la organización" en la que Rusia tiene el estatus de observador permanente.

"El secretario general no debería distraerse dando sermones a países observadores, sino ocuparse más de los apremiantes problemas regionales, especialmente en los difíciles tiempos que corren", asevera la nota.

El Kremlin busca que Turquía reconsidere su posición sobre Crimea

MOSCÚ (Sputnik) — El Gobierno de Moscú espera que Turquía se replantee su posición sobre Crimea, la península en el mar Negro que se escindió de Ucrania en 2014 mediante un referéndum para unirse a Rusia, sostuvo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El 10 de abril, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, tras una reunión con su par ucraniano, Volodímir Zelenski, expresó su respaldo a los planes de Kiev para el retorno de Crimea.

"Si bien es poco probable que resolvamos las divergencias con los ucranianos sobre este tema, esperamos que nuestra política congruente nos permita convencer a nuestros socios turcos que su posición es totalmente incorrecta respecto a Crimea", dijo Peskov en una comparecencia ante la prensa.

En cuanto a los contactos turco-ucranianos de alto nivel, el portavoz del Kremlin enfatizó que "Turquía tiene derecho soberano a articular relaciones con los países vecinos".

Crimea se escindió de Ucrania en marzo de 2014 tras el golpe de Estado que sumergió al país en el caos y la violencia.

Las autoridades ucranianas siguen considerando la península como un territorio "provisionalmente ocupado", mientras que desde Rusia recalcan que el tema "está zanjado definitivamente".

Provocaciones en Donbás

Además, Peskov declaró que es importante que el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller federal alemana, Angela Merkel, expliquen a Volodímir Zelenski durante su reunión en París la importancia de dejar de realizar acciones provocativas en Donbás.

"Sería muy importante para nosotros que tanto el señor Macron como la señora Merkel, durante la conversación con el señor Zelenski, aprovechen su influencia y transmitan al jefe del Estado ucraniano la tesis sobre la necesidad de cesar decididamente cualquier acción provocativa en la línea de contacto, así como destaquen la importancia de cumplir la tregua sin condiciones", dijo Peskov a la prensa.

Agregó que esa reunión sería "una buena ocasión para recordar los acuerdos de Minsk".

Al comentar la situación en el este ucraniano, el portavoz del Kremlin confirmó que últimamente se registran menos violaciones de la tregua, aunque "por el momento no hay razón para calmarse completamente y dejar de monitorear con mucho cuidado la situación en la línea de contacto".

Macron recibe a Zelenski este 16 de abril en el Palacio del Elíseo, Merkel también participa en las consultas, aunque en formato virtual.

"En un juego de nervios, Biden parpadeó primero": la victoria diplomática de Putin

El medio búlgaro Duma calificó de victoria diplomática rusa la propuesta estadounidense de una cumbre bilateral.

El 13 de abril, el presidente de EEUU, Joe Biden, invitó formalmente a su homólogo ruso, Vladímir Putin, a reunirse en los próximos meses en un tercer país para tratar toda la gama de asuntos bilaterales. La invitación llega un mes después de que el inquilino de la Casa Blanca dijera en una entrevista que considera a Putin "un asesino". A su vez, Rusia llamó en consultas a su embajador en Washington, Anatoli Antónov.

"En un juego de nervios, Biden, o más bien el equipo de Biden, parpadeó primero", escribió Gueorgui Gueórguiev en su comentario para el medio búlgaro.

"La invitación es una victoria diplomática para Rusia. Se ha convertido en algo parecido a la fórmula de Mahatma Gandhi para la victoria no violenta. Primero te insultan, luego les dices que se vayan a..., luego te invitan a negociar", explicó.

Asimismo, el artículo señala que hay "demasiados escollos" que podrían dificultar la realización de un encuentro entre ambos líderes. Y aunque se produzca la conversación entre los presidentes, no habrá ningún avance en las relaciones entre los dos países.

La razón es que "Estados Unidos no está dispuesto a negociar con Rusia como un socio igualitario" y seguirá introduciendo sanciones "antes, durante y después de la reunión".

Según el medio, las conversaciones posiblemente abarquen temas como las armas nucleares estratégicas, el control de armamentos y el destino de Afganistán.

El Pentágono se niega a comentar sobre el abandono del tránsito del Mar Negro por parte de Estados Unidos

Anteriormente, surgieron informes de que el Departamento de Defensa de EE. UU. descartó sus planes de que dos destructores de la Armada de EE. UU. Realizaran un tránsito por el Mar Negro por preocupaciones sobre la escalada de tensiones entre Rusia y Ucrania.

El Departamento de Defensa de EE. UU. se ha negado a comentar si había abandonado intencionalmente los planes para realizar un tránsito en el Mar Negro, y señaló en cambio que ha llevado a cabo tales operaciones antes y continuará haciéndolo.

John Kirby, un portavoz del Pentágono, eludió las preguntas sobre el asunto de los reporteros el viernes e informó a los medios de comunicación que la agencia de defensa estadounidense ha estado "realizando operaciones de buques de guerra en el Mar Negro de forma rutinaria, y esto continuará".

Al negarse a confirmar o negar los informes de que Estados Unidos descartó el plan de tránsito a propósito, Kirby comentó que "no hablamos de movimientos operacionales marítimos dentro y fuera de puntos de estrangulamiento específicos".

En comentarios al Sputnik anteriormente, el Departamento de Defensa se negó a abordar el tránsito del Mar Negro, citando "razones de seguridad". Sin embargo, un representante del Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía señaló más tarde que Estados Unidos había cancelado el pasaje.

Kirby luego reconoció la decisión de Rusia de implementar restricciones en partes del Mar Negro, aprovechando la oportunidad para criticar a Moscú por sus acciones.

"Este será sólo el último ejemplo de su campaña en curso para socavar y desestabilizar Ucrania", dijo Kirby. "Hacemos un llamado a Rusia para que cese su hostigamiento a los barcos en la región y revierta su acumulación de fuerzas a lo largo de la frontera de Ucrania y la Ucrania ocupada".

El funcionario reafirmó además el apoyo "inquebrantable" de Estados Unidos a la soberanía de Ucrania sobre su territorio, que abarca sus "fronteras reconocidas internacionalmente que se extienden hasta sus aguas territoriales".

Anteriormente, el Departamento de Navegación y Oceanografía del Ministerio de Defensa de Rusia anunció que del 24 de abril al 31 de octubre el acceso estaría restringido a tres regiones del Mar Negro para barcos militares extranjeros y otros barcos estatales.

Tras el anuncio, el portavoz de la OTAN, Oana Lungescu, emitió un comunicado destacando la preocupación de la alianza militar y refiriéndose a la medida como "injustificada". Lungescu afirmó además que el desarrollo era "parte de un patrón más amplio de comportamiento desestabilizador de Rusia".

Las restricciones afectarán la parte occidental de Crimea, la costa desde Sebastopol hasta Hurzuf y un área frente a la península de Kerch a lo largo de la Reserva Natural Opuksky, todas áreas ubicadas dentro de las aguas territoriales de Rusia.

Inteligencia de EEUU acusa al SVR ruso de poner en peligro redes de Washington y aliados

WASHINGTON (Sputnik) — Las agencias de Inteligencia de EEUU publicaron conjuntamente un comunicado en el que acusan Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso), de acciones para poner en peligro las redes de la cadena de suministro de software de Washington.

"La Agencia de Seguridad Nacional [NSA, por su sigla en inglés], la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras [CISA, por su sigla en inglés] y el Buró Federal de Investigaciones [FBI, por su silga en inglés] publicaron hoy conjuntamente un aviso de ciberseguridad, "El SVR ruso tiene como objetivo las redes estadounidenses y aliadas", para exponer la explotación en curso del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia de cinco vulnerabilidades conocidas públicamente", dice el comunicado.

El texto añade que el aviso se publica junto con la atribución formal por parte del Gobierno de EEUU a la campaña de ciberataque a la empresa SolarWinds.

A su vez, el Gobierno del Reino Unido responsabiliza al SVR ruso del ataque cibernético contra la firma estadounidense SolarWinds, de acuerdo con la Cancillería británica.

"Reino Unido puede desvelar por primera vez que el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia el SVR estuvo detrás de una serie de intrusiones cibernéticas, incluido SolarWinds", señala el comunicado ministerial.

Este 15 de abril la Casa Blanca informó que EEUU señala formalmente al SVR ruso como responsable del ciberataque a SolarWinds.

Luego del anuncio, la Unión Europea expresó su apoyo y solidaridad a Washington "por el impacto de las actividades cibernéticas maliciosas, en particular la operación cibernética SolarWinds, que, según estima EEUU, fue realizada por Rusia".

El secretario de Estado (canciller), Antony Blinken, dijo que el Departamento de Estado está tomando medidas para reforzar las asociaciones internacionales de ciberseguridad, entre otras cosas, ofreciendo un nuevo curso de formación y apoyando la capacitación sobre el comportamiento responsable de los Estados en el ciberespacio.

Análisis: La borrachera de sanciones de Biden representa la marca máxima de los 'Susurradores de Putin'

Scott Ritter*

Joe Biden ha anunciado una nueva ola de sanciones contra Rusia y señaló la posibilidad de más. La boca de Biden está firmando cheques que Estados Unidos no puede cobrar, y su última rabieta es probablemente el último suspiro de una estrategia fallida contra Rusia.

En la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética usaban "pantalones de niño grande": entendían las realidades del mundo en el que vivían y aceptaban las consecuencias de sus respectivas acciones como adultos. El espionaje era un hecho; cuando lo lograba, mantenía la boca cerrada, y cuando lo atrapaban, tomaba sus bultos en silencio. Lo que sustentaba este enfoque era el tipo de respeto a regañadientes que los profesionales de igual estatura se brindan entre sí: cada lado tenía un trabajo que hacer y lo hicieron.

Ambos bandos se dedicaban a la propaganda activa, algunas abiertas, muchas de ellas encubiertas. Este combate ideológico se libró en el campo de batalla de las mentes de intelectuales y activistas, a quienes se les encomendó decidir por sí mismos qué tipo de idealismo adoptarían. La CIA financió revistas literarias tan notables como The Paris Review and Encounter , mientras que los esfuerzos soviéticos para infiltrarse en el movimiento por los derechos civiles de los negros y el movimiento contra la guerra de la década de 1960 están bien documentados. Y, sin embargo, a lo largo de esta guerra de ideas, Kennedy de alguna manera se reunió con Khrushchev, Nixon y Carter con Brezhnev y Reagan con Gorbachev. Nos opusimos a los soviéticos, pero también los respetamos como dignos oponentes.

Esta actitud cambió, casi de la noche a la mañana, con el colapso de la Unión Soviética a fines de 1991 y el fin de la Guerra Fría. La sucesora de la otrora poderosa Unión Soviética fue la Federación de Rusia, que se había transformado de una potencia mundial capaz de dictar resultados globales a un choque de trenes regional, con una necesidad desesperada de ayuda extranjera para evitar que se desmoronara. Dentro de la CIA, la una vez todopoderosa Oficina de Análisis Soviético (SOVA), el feudo más grande y prestigioso dentro de la Dirección de Inteligencia, fue disuelta, reemplazada por la más genérica "Oficina de análisis eslavo y euroasiático", y más tarde la Oficina de análisis de Rusia y Europa. Los analistas de antaño que habían pasado décadas estudiando la Unión Soviética fueron despedidos o reasignados, reemplazados por una nueva generación,

La estación de Moscú, la operativa de la CIA dentro de la Unión Soviética, también fue destruida, transformándose de la noche a la mañana del puesto principal para los oficiales de casos más capaces de la agencia en un remanso donde se enviaba a nuevos oficiales para que les cayeran los dientes de leche y a los viejos a retirarse. El enfoque de la CIA hacia Rusia en la década de 1990 fue de incompetencia negligente, donde el análisis era flojo y las operaciones prácticamente inexistentes. La demanda de inteligencia de alta calidad simplemente no existía en un entorno en el que el gobierno ruso, en la forma de un presidente alcohólico llamado Boris Yeltsin, se había subordinado por completo a la voluntad de sus amos estadounidenses, y el establecimiento de seguridad nacional ruso era más que feliz de vender sus secretos a cualquiera que esté dispuesto a pagar un precio.

A medida que el antiguo cuadro de especialistas de la era soviética fue empujado a un lado, fue reemplazado por una nueva generación de activistas-analistas, gente que veía a Rusia como un laboratorio para las nociones occidentales de democracia y al pueblo ruso como poco más que conejillos de indias para sus experimentos. La aceptación de este enfoque de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia fue absoluta, con poco o ningún examen sobre su sabiduría o su viabilidad a largo plazo en la Rusia postsoviética. Los “expertos” que surgieron durante este tiempo - personalidades como Michael McFaul, Anne Applebaum, Susan Glasser, Fiona Hill y otros - eran intelectualmente vagos, aunque sólo fuera por sus tesis.

El ascenso de Vladimir Putin tomó por asalto este universo de expertos en la “nueva Rusia” auto-acuñados, que literalmente no sabían qué los golpeó. Su aceptación de la realidad artificial de Boris Yeltsin fue tan fuerte que estos supuestos expertos no tenían una base real sobre la cual evaluar el fenómeno de Putin. En lugar de ver el ascenso de Putin como parte de una reacción natural por parte del estado y el pueblo rusos al abyecto fracaso de los años de Yeltsin, estos "expertos" vieron a Putin como un ser extraterrestre, un objeto extraño que se había entrometido en su exclusivo patio de recreo. y estaba interrumpiendo sus fantasías de construcción nacional. La literatura anti-Putin se convirtió en parte del curso, y estos supuestos expertos rusos ayudaron a fundar una nueva escuela de estudios rusos, donde la nación rusa se simplificó en la persona de un solo hombre.

Estos "interpretadores de Putin" se infiltraron en todos los aspectos de la cultura y la política estadounidenses, sus escritos lograron una recepción similar a la de las Escrituras en las páginas de los periódicos y revistas políticas estadounidenses, y a los autores de esta basura intelectual se les ofreció asientos privilegiados en la mesa de la seguridad nacional y formulación de políticas, ya sea en el Consejo de Seguridad Nacional o como Oficial de Inteligencia Nacional.

Las filas de estos " interpretadores de Putin" se llenaron aún más con una raza de espías fallidos obtenidos de una generación de oficiales de casos rusos que nunca fueron entrenados en las "Reglas de Moscú" de la vieja escuela de la Guerra Fría, donde el oficio y el profesionalismo se tomaban en serio, sino que se destetaron de las fáciles presas de Rusia bajo Boris Yeltsin, donde los espías no fueron reclutados sino arrancados de un grupo de traidores voluntarios. Cuando la Rusia de Vladimir Putin puso fin a esos días felices de espiar barato, la CIA no estaba equipada ni entrenada para responder. Con vergonzosa regularidad, los agentes de la CIA mal entrenados fueron sorprendidos in fraganti tratando de reclutar activos rusos y expulsados ​​del país.

Muchos de estos espías fracasados ​​eligieron segundas carreras como "cabezas parlantes" en las cadenas de televisión, o colaboradores frecuentes de las mismas revistas y artículos que habían hecho de la publicación de las peroratas anti-Putin una norma estadounidense. Nombres como John Sipher y Steven Hall se han vuelto bien conocidos en el circuito de propaganda antirruso, a pesar de que operan más como apologistas de políticas fallidas que como verdaderos expertos.

El impacto acumulativo de estos “interpretadores de Putin” en la política entre Estados Unidos y Rusia es revelador. En lugar de lidiar con la realidad de una nación rusa que busca el lugar que le corresponde en la mesa de un mundo multipolar, los " interpretadores de Putin" crearon un mercado interno para su personificación de todas las cosas rusas en la forma de un solo hombre. Rusia dejó de ser un problema de seguridad nacional para ser manejado a través de una diplomacia efectiva, sino más bien un problema político interno que los políticos estadounidenses de ambos lados del pasillo utilizaron para asustar al pueblo estadounidense para que apoyara sus respectivas visiones del mundo.

Estos " interpretadores de Putin" prosperaron durante la administración del presidente Barack Obama, liderados por personas como Michael McFaul, y alcanzaron una masa casi crítica durante la administración Trump, empoderados por afirmaciones excesivamente politizadas de colusión con Rusia por parte de personas del círculo de Trump. Continúan desempeñando un papel importante hoy en día, llenando las ondas y las páginas con propaganda anti-Putin cuyo efecto acumulativo es atontar al público estadounidense al demonizar a Rusia y a su presidente hasta el punto de que cualquier acusación será aceptada al pie de la letra, independientemente de la falta de pruebas que lo corroboren o la improbable veracidad de su afirmación; el reciente escándalo por las acusaciones de que Rusia pagó recompensaslos talibanes para matar estadounidenses en Afganistán sirve como una ilustración adecuada de este fenómeno.

Este es el mundo en el que viven el presidente Joe Biden y su equipo de seguridad nacional, uno en el que Rusia es tanto o más un problema político interno que una amenaza legítima para la seguridad nacional. Las aparentes señales contradictorias enviadas por Biden en sus pronunciamientos públicos, sancionando por un lado, mientras busca una cumbre con Putin por el otro, son menos una señal de una mente débil que el subproducto de un proceso de transformación de la administración de Biden para lidiar con la realidad de Rusia tal como es, en contraposición a la ficción de Rusia tal como la describen los " interpretadores de Putin".

Avril Haines, directora de Inteligencia Nacional, señaló recientemente en la " Evaluación anual de amenazas de la comunidad de inteligencia de EE. UU. ", Que " Esperamos que Moscú busque oportunidades de cooperación pragmática con Washington en sus propios términos, y evaluamos que Rusia no quiere un conflicto directo con las fuerzas estadounidenses ". Su evaluación se basó en un análisis realista de los objetivos de la política rusa, que se forman a partir de la creencia de que Estados Unidos “ está llevando a cabo sus propias 'campañas de influencia' para socavar a Rusia, debilitar al presidente Vladimir Putin e instalar regímenes favorables a Occidente en los estados de la ex Unión Soviética y otros lugares. "El objetivo de Rusia no es lograr la" victoria ", per se, sino más bien buscar "un acuerdo con Estados Unidos sobre la no injerencia mutua en los asuntos internos de ambos países y el reconocimiento estadounidense de la supuesta esfera de influencia de Rusia sobre gran parte de la ex Unión Soviética. "

No encontrará a ninguno de los " interpretadores de Putin" ofreciendo una evaluación tan equilibrada y precisa de los objetivos de seguridad nacional de Rusia bajo Putin.

Biden es un prisionero de su propia retórica anti-rusa, influenciado en gran parte por la necesidad de ser visto como una respuesta a una prerrogativa política interna fundada en décadas de ataques contra Rusia y Putin a manos de los " interpretadores de Putin" y los de su calaña. Una cosa es gritar como candidato a presidente; y otra cosa es ser presidente, donde las palabras y las acciones tienen consecuencias de vida o muerte.

Biden está siendo educado sobre el hecho de que su boca está firmando cheques que Estados Unidos no puede cobrar: la reciente decisión de detener el despliegue de barcos de la Armada de los Estados Unidos en el Mar Negro durante la agudizada crisis entre Rusia y Ucrania es un ejemplo. Su reciente ola de sanciones es un subproducto de la necesidad política de ser visto como que hay acciones detrás de su retórica; de hecho, la fuerza del apetito político interno por las acciones contra Rusia exige que Biden emita una segunda ola de sanciones en algún momento en el futuro.

Estas son políticas impulsadas y promovidas por los " interpretadores de Putin". Por el momento, su voluntad sigue prevaleciendo. Pero sus días están contados, ya que los pragmáticos de la realpolitik en la Casa Blanca, el Pentágono y la Comunidad de Inteligencia están reconociendo la realidad de que los días de dar por sentada la hegemonía global de Estados Unidos han terminado, y que para que Estados Unidos siga siendo relevante, debe adaptarse a la realidad de un mundo multipolar y el papel que le corresponde a Rusia en el mismo. Esto no sucederá de la noche a la mañana, pero está en proceso de suceder. Al promover y apoyar la última ronda de sanciones de Biden, los " interpretadores de Putin" han alcanzado su punto más alto. De ahora en adelante, su influencia comenzará a disminuir a medida que la demanda para la seguridad nacional de evaluaciones basadas en hechos supere la necesidad política nacional de propaganda libre de esos hechos.

*exoficial de inteligencia de la Infantería de Marina de los EE. UU. Se desempeñó en la Unión Soviética como inspector de implementación del Tratado INF, en el personal del General Schwarzkopf durante la Guerra del Golfo y de 1991 a 1998 como inspector de armas de la ONU.

Análisis: El sancionador Joe

Andrey Rudalev

Biden llamó a Putin. Biden es un pacificador, liberó la tensión. Biden se ofreció a reunirse. Biden por el diálogo y la interacción predecible. Biden impuso sanciones. De todos modos, está a favor de la paz, porque podría castigar a Rusia aún más severamente ...

Un par de días después de la conversación telefónica entre los dos líderes, Estados Unidos anunció la introducción de una amplia gama de sanciones contra Rusia, desde personales y contra varias empresas hasta la prohibición de la compra de obligaciones de deuda rusas. De postre: la expulsión de diez diplomáticos. Se avecina un aterrizaje de nuevas represiones: el presidente estadounidense ha introducido una situación de emergencia en el ámbito de la seguridad nacional, que le permite sellar paquetes de sanciones de forma casi automática. El vector es claro: golpearán la economía y pondrán a Rusia fuera de la ley en política.

Solo aquellos que se han alimentado de ilusiones y se han engañado a sí mismos pueden sorprenderse de todo esto. Los Estados no deben percibirse de esa manera. Las gafas rosas que nos pusimos durante la perestroika de Gorbachov han sido aplastadas durante mucho tiempo por sus botas. Necesitamos restablecer la percepción de este país: no ver solo al enemigo, no, sino al poder, que está en una crisis prolongada y peligrosa. Aquella América, que en un tiempo fue romantizada y que nos hizo girar la cabeza en aquellos días en que queríamos enamorarnos, hace tiempo que se fue. La lata de refresco se apagó, las burbujas estallaron. Los Ranger de Texas se han jubilado. Su inclinación en su juventud fue cinematográfica, y ahora es completamente ... Hoy en día, toda la previsibilidad estadounidense es ilusoria. ¿Quizás es histeria y ruidoso resentimiento por los sueños perdidos de un mundo unipolar eterno?

Debemos ser conscientes de que ahora Estados Unidos no apuesta por ningún diálogo en pie de igualdad, y esto no se aplica solo a Rusia. El mundo está dividido según la lógica en blanco y negro: el eje del mal y los vasallos. Se suponía que la misma llamada al presidente ruso solo demostraría que Biden condesciende a comunicarse con los caídos, con los pecadores. No estamos hablando de un intento de superar la aparición del permafrost en las relaciones, sino de otro ultimátum con los términos de la rendición.

Vemos una estrategia banal del palo y la zanahoria, pensada para mantener en vilo ante una interminable cola de ataques psíquicos destinados a delimitar la sociedad y a la misma rendición. Vemos que todas las acusaciones lanzadas contra nuestro país son necesarias como argumentos a favor de las manos sueltas para una injerencia política y económica a gran escala en los asuntos internos de Rusia.

No se trata de un diálogo, sino únicamente de trabajar sobre la propia imagen y tácticas de agotar al oponente, empujándolo a acciones emocionales y erróneas. Según esta estrategia, Rusia debe cometer un error, como resultado de lo cual todas las acusaciones y reclamos en su contra se unirán lógicamente en un nudo común y se convertirá en un verdadero paria. Asistimos a una práctica casi religiosa de anatematización para posterior ejecución por parte de las fuerzas de la santa inquisición democrática - OTAN.

Es obvio que las sanciones anunciadas ponen en duda la reunión de los líderes de los dos países. Al mismo tiempo, exteriormente, el "agresor", que es Estados Unidos, se encuentra en una posición más ventajosa. Parecen guiarse por los ideales de la más alta moralidad, por lo que "castigan" a Rusia. Nuevamente, si Rusia se niega a reunirse, se desarrollará la acusación de incapacidad para negociar y falta de deseo de diálogo. Es el mismo juego de ajedrez: Rusia está rodeada de movimientos para hacer jaque y jaque mate.

O puede compararlo con el ring, en el que, trabajando para la audiencia, intentan enojar al oponente, desequilibrarlo y luego noquearlo.

Un comportamiento tan agresivo sin duda será rechazado enérgicamente. La respuesta a las sanciones será inevitable. Washington debe darse cuenta de que habrá que pagar por la degradación de las relaciones bilaterales. La responsabilidad por lo que está sucediendo es enteramente de los Estados Unidos de América”- así comentó Maria Zakharova sobre el agravamiento actual de las sanciones estadounidenses. También dijo sobre un franco "grado de confrontación", que no solo no satisface los intereses de los dos países, sino que es sumamente peligroso, porque estamos hablando del destino del mundo.

El presidente de la Duma estatal, Vyacheslav Volodin, llamó la atención sobre el hecho de que "se ha agotado todo el arsenal de acusaciones, Estados Unidos vive en un círculo vicioso". De hecho, a nuestro país se le presenta todo lo mismo: desde los ciberataques y el uso de la corrupción transnacional (sí, la mafia rusa, famosa por la película "Red Heat"), hasta la injerencia en las elecciones estadounidenses (Sergey Lavrov habló elocuentemente sobre esto). Y así resulta que dan vueltas con su pandereta, realizan bailes rituales todos en el mismo lugar, aparentemente para una mejor autohipnosis. De este trance ya no salen.

Según Volodin, “si fueran más inteligentes, escucharían a Putin y comenzarían a resolver problemas de seguridad global, combatir el terrorismo y combatir el narcotráfico. Una agenda de este tipo puede unir a todos en la lucha contra desafíos comunes. Hoy en día, esto es especialmente importante en una pandemia, cuando muere una gran cantidad de personas. Pero en cambio, Estados Unidos está optando por resolver sus problemas políticos: creando problemas para el desarrollo de otros países con el fin de mantener su liderazgo”. Es decir, es posible una agenda completamente diferente, no de confrontación, no la que Estados Unidos impone como la única. Puede seguir el camino de la resolución de problemas, en lugar de crear problemas nuevos y extremadamente peligrosos. Pero de nuevo: los Estados no ven socios, aquellos con los que se puede hablar, son excepcionales y mantener la ilusión de esta exclusividad es la piedra angular de su política.

Además, Leonid Slutsky, presidente del comité de asuntos internacionales de la Duma Estatal, señaló que la situación actual ha demostrado una vez más que "la administración estadounidense no va a rechazar la línea de confrontación con Rusia y tiene la intención de utilizar alguna, incluso descabellada, razón para golpear". El parlamentario expresó su confianza en que Rusia dará "una respuesta adecuada y oportuna". Por ejemplo, la misma Maria Zakharova planteó la cuestión de la conveniencia de utilizar la moneda estadounidense. ¿Qué confianza puede haber en los sistemas de pago controlados por Occidente? ¿Y si la política de la imprevisibilidad y la tiranía se extendiera a ellos? Anteriormente, Sergei Lavrov ya habló sobre el trabajo de Rusia para abandonar los sistemas de pago occidentales. Es necesario deshacerse de esta forma de adicción.

Por cierto, este es un mensaje muy importante. Cabe recordar que las primeras sanciones estadounidenses empujaron a Rusia hacia una política de sustitución de importaciones. Ahora es el momento de superar y eliminar el sistema de otras dependencias de Estados Unidos y Occidente: confiar en la soberanía en todas las áreas. Iniciar un movimiento de anticolonialismo, especialmente en una economía cosida con un espíritu colonial, un sistema de dependencia de Occidente.

Es curioso que el propio Biden, en su discurso sobre Rusia, repitiera casi palabra por palabra todos los reproches que le dirigían. Habló sobre el interés en el trabajo conjunto, la cooperación con Rusia, sobre la responsabilidad común de la "estabilidad global", nombró las áreas en las que nuestros países podrían cooperar.

Al mismo tiempo, una cláusula con mucho peso: "Pero si Rusia viola nuestros intereses ..." Los intereses de una potencia exclusiva, como saben, conciernen a todo ...

Todo el mismo "swing", donde hay una gran distancia entre las palabras y los hechos. Habla de diálogo y desescalada, y saca de su seno un régimen de emergencia, que supuestamente es causado por una amenaza "inusual y extraordinaria" que emana de Rusia. El objetivo es claro: caos y desunión en nuestra sociedad, alienación entre la sociedad y las autoridades, que son las “asesinas”.

Debe decirse que el actual "cambio" de comportamiento de Biden recuerda mucho al escenario de una visita a Moscú del principal diplomático europeo, Borrell. Voló a Rusia casi como una paloma de paz y buena vecindad, pero cuando regresó, después del viaje, comenzó a hacer una declaración más extravagante que la otra. De sus palabras, resultó que los buitres rusos desplumaron esta "paloma" con fuerza y ​​mayor ... Es posible que Biden se despertara por un momento, recordara que durante su juventud los políticos intentaron hablar y negociar, y luego de un estrés excesivo de la llamada telefónica volvió a caer en un sueño. Se sabe que el sueño de la razón engendra monstruos. Si todo fuera tan simple y todo lo que sucede pudiera explicarse por una forma especial de sonambulismo, que se ha convertido en la etiqueta política estadounidense...

Aparentemente, el equipo de Biden se propuso la tarea de presionar a Rusia, organizar una redada sobre el "oso ruso" y ver volar de él los mismos jirones de los que hablaba Obama. El propio presidente estadounidense, aparentemente, sueña con el título de vencedor contra Rusia. Anhela pasar a la historia y sueña con un monumento en el Capitolio. Es un iluso.

Análisis: La desinformación flagrante de CNN sobre la actividad entre Rusia y Ucrania

Michael Averko

Los comentarios despectivos del presentador de MSNBC Joe Scarborough contra el periodismo justo y equilibrado relacionado con Rusia se relacionan con una transmisión de CNN del 12 al 13 de abril sobre asuntos recientes relacionados con Rusia y Ucrania. El segmento en cuestión comienza cuando el reportero de CNN Matthew Chance se une al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en la primera línea del área de demarcación entre las fuerzas del gobierno ucraniano y los rebeldes de Donbass. A partir de entonces, el presentador de noticias de CNN, John Vause, hace un seguimiento con la periodista académica y de medios de comunicación estadounidense Jill Dougherty.

Se da el falso argumento de que Rusia aumentó la tensión al acumular tropas a lo largo de su frontera con Ucrania. En realidad, el dramático aumento militar del régimen de Kiev cerca de los rebeldes de Donbass ocurrió de antemano. Esta supervisión está en línea con el segmento de CNN antes mencionado que identifica erróneamente a las fuerzas ucranianas como rusas .

El bit de CNN ofrece un psicoanálisis inexacto de lo que está motivando la reciente actividad militar rusa. Omitida, es una idea válida de lo que podría estar influyendo en Zelensky y la respuesta rusa. Los bajos números de las encuestas de Zelensky se deben en parte a las miserables condiciones socioeconómicas en Ucrania y algunas decisiones defectuosas por parte de su gobierno. Incapaz de obtener una pronta entrega de las vacunas occidentales para el Covid-19, el gobierno ucraniano rechazó la posibilidad de adquirir la vacuna rusa Sputnik. Esa postura puede verse razonablemente como una postura nacionalista miope. No es que Rusia y Ucrania no interactúen comercialmente. A pesar de las diferencias entre sus gobiernos, Rusia sigue siendo un socio comercial clave de Ucrania .

Zelensky ganó las últimas elecciones presidenciales de Ucrania en una plataforma que no fue tan conflictiva con Rusia como su oponente Petro Poroshenko. Desde entonces, el primero ha dado un vuelco con comentarios descarados hacia Rusia y los rebeldes de Donbass. Lo mismo puede decirse de su declaración acerca de que Ucrania recupere Crimea (algo que la mayoría de los residentes de Crimea no apoya) y preside el cierre de algunos medios de comunicación ucranianos (no rusos) que no son tan críticos con Rusia en comparación. a las imágenes preferidas del régimen de Kiev. (En lugar de condenar esa medida como una violación de la libertad de prensa, el gobierno de Biden y algunos otros han aclamado esa iniciativa como un acto positivo contra la "desinformación rusa").

El gobierno ucraniano no ha hecho mucho, si es que ha hecho algún esfuerzo, para interactuar con los rebeldes de Donbass como se indica en el Protocolo de Minsk de 2014. Este aspecto fue minimizado por casualidad por Dougherty en la sesión de preguntas y respuestas con Vause.

En 1982, una junta argentina impopular intentó tomar militarmente las Islas Malvinas del Reino Unido. Inicialmente, ese movimiento ganó (aunque temporalmente) el apoyo político a gran escala del régimen argentino en todo el espectro político de izquierda y derecha en Argentina y gran parte de América Latina. El creciente movimiento militar del régimen de Kiev hacia los rebeldes de Donbass sirve tanto para desviar los problemas socioeconómicos de Ucrania como para probar los detalles clave.

Quizás los militares argentinos esperaban que la determinación de Gran Bretaña no fuera tan grande. En comparación, el entusiasmo general ucraniano por apoderarse por la fuerza del territorio de Donbass controlado por los rebeldes no es tan grande como el apoyo argentino de 1982 a su movimiento gubernamental en las Malvinas.

Algunos nacionalistas ucranianos ven el área de Donbass como una carga pro-rusa para el esfuerzo de una Ucrania opuesta a Rusia. Otros ven el dilema humanitario involucrado con la acción militar en relación con la población civil en Donbass.

Este último punto también preocupa a Rusia. Muchos de los residentes de Donbass tienen ciudadanía rusa y / o vínculos familiares con Rusia. El gobierno ruso es muy consciente de un escenario hipotético de Operación Tormenta croata , que será problemático para Rusia, en términos de acoger a un número considerable de residentes de Donbass y tener elementos nacionalistas antirrusos en una posición más fuerte.

En respuesta al aumento de la presencia militar del gobierno ucraniano cerca de los rebeldes, la concentración armada de Rusia a lo largo de una parte de la frontera noreste de Ucrania y las severas declaraciones han enviado un mensaje claro de que Moscú no se quedará de brazos cruzados en caso de una operación similar a la Operación Tormenta croata. El gobierno de Ucrania muy bien podría perder territorio adicional en un enfrentamiento militar con Rusia.

La respuesta de Rusia parece haber allanado el camino para una posible disminución de la tensión , algo que el segmento de CNN no mencionó. La confrontación con Rusia está en línea con unos medios sensacionalistas, influenciados por neoconservadores, neolibs y que odian rotundamente a Rusia.

Dicho de manera suave, es una ilusión que los partidarios del régimen pro-Kiev tengan la esperanza de un fuerte respaldo de la OTAN, en caso de una confrontación armada ruso-ucraniana. Atacar retóricamente a Rusia no debe confundirse con buscar una guerra tonta con esa nación. Del mismo modo, es bastante dudoso que el oleoducto Nord Stream 2 ruso-alemán se anule en esta etapa tan tardía de su desarrollo.

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