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Elena Berberana. El prestigioso y popular abogado de Trump, Lucian Lincoln Wood, ha realizado unas demoledoras declaraciones acerca de las pruebas que está encontrando el equipo jurídico sobre el presunto fraude electoral en EEUU. Mientras que en la auditoría en Georgia se han descubierto tarjetas de memoria tiradas con cientos de votos, miles de papeletas con nombres no registrados o bien sufragios de muertos, el eminente letrado, más conocido como Lin Wood, ha implicado a Joe Biden como "cómplice en el amaño de las elecciones y a su equipo demócrata". Pero esto no es todo. El candidato demócrata sería solo la punta del icerberg.

Recordemos que Rudy Giuliani, el exalcalde de Nueva York y abogado de Trump, vinculaba al chavismo con la empresa de software de las elecciones, Smarmatic, subsidiaria de Dominion Voting Systems, compañía encargada de las elecciones americanas. El letrado indicaba entonces que iban a ir saliendo más pruebas determinantes en la línea de investigación. Y así lo ha hecho su compañero de faena, Lin Wood. Sus acusaciones han causado un terremoto político. Y no es para menos.

Lin Wood es conocido por representar a Richard Jewell, el guardia de seguridad que fue acusado falsamente por el FBI del atentado con bomba en el Centennial Olympic Park en Atlanta, (1996). La historia del letrado y su cliente fue llevada al cine por Clint Eastwood y tuvo una gran repercusión mundial lo que hizo subir aún más la fama de Lin Wood, como defensor que no se amedrenta ni ante el mismísimo FBI. Bien, pues, en estos momentos, el solicitado abogado es uno de los defensores de Trump. Y está dispuesto a contar todos los detalles que van descubriendo. Veamos.

"Biden irá a la cárcel"

El veterano jurista no se ha cortado ni un pelo en acusar también a los Clinton y a China "de estar detrás del fraude electoral", tal y como ha manifestado en Howie Carr Show, un programa de entrevistas de radio estadounidense conducido por el periodista Howie Carr. Durante la emisión, Lin Wood ha desvelado que el equipo legal trabaja 24 horas sin descanso "en el mayor caso de corrupción habido en la Casa Blanca".

Confiado y seguro de sí mismo, el abogado del presidente, ha dicho tener "pruebas irrefutables y concluyentes". Y según apunta, van a ir cayendo miembros de la élite mundial como moscas y ha agregado que todos ellos darán con sus huesos en prisión. El caso Watergate se va a quedar en una mera anécdota al lado de lo que dice tener entre manos el equipo jurídico de Trump.

El asesor legal del presidente explicó al periodista americano que tienen pruebas de que "Joe Biden y gente de su entorno han tratado de robar las elecciones y llevan cometiendo crímenes durante años. Todos van a terminar en prisión. Biden irá a la cárcel".

Wood además ha añadido que hasta los que no votaron a Trump se van a convencer por sí mismos de que ha habido un fraude masivo en cuanto lo saquen todo a la luz. "Cuando todo se sepa estoy seguro de que Trump será presidente de los EEUU por cuatro años más. Él ha ganado estás elecciones por goleada, pero lo que hicieron lo maquinaron muy bien durante dos décadas. Querían derrocar a nuestro gobierno. ¿Lo hicieron bien al intentar ocultar el fraude? Claro, pero fue demasiado grande. Donald Trump sorprendió incluso al enemigo con los amplios márgenes por los que ganó en los estados clave que tenían previsto robar. Así que en mitad de la noche tuvieron que crear decenas de papeletas y cientos de miles de votos fraudulentos, los cuales tenían preparados con la excusa del coronavirus", aclaró el letrado refiriéndose al sorprendente e inédito parón en el conteo de votos durante la primera jornada electoral.

"Familia criminal Clinton"

En cuanto a Smarmatic, la cuestionada empresa de software usada en las elecciones americanas en varios estados, Woods ha dicho que hay cada vez más confidentes, trabajadores de la propia empresa que van a relatar cómo se manipuló digitalmente los resultados. "La evidencia va a ser irrefutable. Las máquinas de Dominion fueron creadas originalmente en Venezuela y pagada con fondos de Cuba. Luego, pudieron entrar en EEUU, debido a las relaciones empresariales vinculadas con la Fundación Clinton y el acaudalado empresario George Soros. A esta élite pertenece la familia criminal Clinton y el país se va a enterar de que ha habido una gran complicidad por parte de China. Pasaremos por unos días y semanas difíciles. Pero prevaleceremos, la libertad va a reinar. Va a ser difícil, pero cuando terminen las cosas, EEUU va a regresar a los días en los que vivíamos una vida sincera. Nos liberaremos de este pantano, de estas criaturas del pantano que han usado nuestro gobierno con nuestros impuestos para enriquecer sus bolsillos. Como Joe Biden, como Bill Clinton y como Barack Obama", denunció en el programa radiofónico.

Además, el jurista, ha respondido contundente a aquellos medios que lo están acusando de "manejar tesis conspiranoicas". Vale la pena reproducir toda su exposición radiofónica, porque Lin Wood apunta hasta a la CIA:

"La frase teórico de la conspiración ya la he escuchado. Sé para que fue desarrollada. Para degradar a la gente que dice la verdad, la gente que conecta los hilos. Una de los mayores culpables es la organización más corrupta del mundo: la CIA. Ellos han intentado corromper este país desde los años 50. El presidente Eisenhower, cuando dio su último discurso antes que John F. Kennedy fuese presidente, alegó que la peor amenaza en este país no era externa, sino interna. Era el complejo militar industrial. Cuando revelemos todo lo que tenemos sobre esto, habrá muchas personas de la CIA y la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de EEUU) que terminarán en la cárcel", comentó.

Propaganda mediática

Y hay más. Ya lo adelantó la prominente abogada de Trump, Sidney Powell, quien apuntaba a corporaciones mediáticas y sobornos. Wood ha esclarecido el asunto al que se refería su colega. "Varios miembros de los medios de comunicación corruptos, que han servido como herramienta de propaganda a cambio de dinero, van a ir a la cárcel también. Y CBS, ABC, NBC, CNN, el Washington Post, New York Times, Atlantic, Mother Jones, etc. van a terminar siendo destruidos, porque van a perder toda su credibilidad por completo. Los días de estos medios de comunicación van a llegar a su fin, porque las pruebas serán reveladas, ellos también fueron parte de esta gran trampa", defendió.

De hecho, Wood se muestra orgulloso de haber "pillado" con las manos en la masa a aquellos involucrados supuestamente en las sucias estrategias. "Lo que dicen los medios es mentira. Los medios han estado mintiendo en este país como si fueran una herramienta de propaganda. Han trabajado para la gente que intentaba derrocar nuestro gobierno durante años. Nos adoctrinaron. Jugaron con nosotros. Si nos engañas una vez, está bien, pero no vais a engañar dos veces a la gente de este país. Sabemos lo que han hecho y han sido pillados y con el tiempo mucha gente irá la cárcel", reitera.

Pero el día en el que los Colegios Electorales votarán al próximo presidente de EEUU se acerca. Será el 13 de diciembre y con semejante panorama no queda claro lo que puede ocurrir. Wood ha admitido que van a necesitar más tiempo y no ha dado una repuesta cerrada. Lo que sí ha reconocido es que las pruebas en las que trabajan son tan contundentes que la gente sabrá lo que pasó y aceptará que hubo fraude antes de llegar a los altos tribunales.

Sobre ello, el defensor legal de Trump incluso ha llegado a tildar de "criminales" a los presuntos culpables. "Llegaremos hasta las cortes y nos lo confirmarán. Pero la gente ya se convencerá mucho antes, debido a las evidencias irrefutables que tenemos de que Joe Biden es un presidente ilegítimo. Sus votos fueron fraudulentos, trató de robar la elección y falló. Las evidencias se irán mostrando a lo largo del tiempo. Todo el mundo será testigo del fraude generalizado y calculado para robar nuestras libertades y nuestra forma de gobierno. Durante el proceso, los registros mostrarán que ellos mismos han matado a muchas personas en este país. Esta gente es despreciable, son criminales y confío que después de esto no habrá más corrupción en la Casa Blanca. Donald Trump va a drenar el pantano, manteneos alerta", concluyó Lin Wood.

El decreto de Trump que puede ser la clave para esclarecer el fraude electoral

Los cientos de abogados dedicados a demostrar el fraude generalizado en las elecciones estadounidenses del pasado 3 de noviembre continúan reuniendo pruebas sobre la influencia del software Dominion, utilizando en 2.000 jurisdicciones de 30 estados. El exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, uno de los dos principales portavoces del equipo jurídico, subrayó la semana pasada en el programa del veterano Lou Dobbs la naturaleza extranjera del sistema informático. Afirmó que "Dominion es propiedad de otra compañía, Smartmatic, a través de una intermediaria llamada Indra. Fue creada en 2002 o 2003 por tres venezolanos muy cercanos al dictador Hugo Chávez, y se montó con el fin de amañar las elecciones de Venezuela. Dominion es una empresa canadiense, pero todo su software es de Smartmatic. Así que todos los votos van a Barcelona a través de Indra", como recoge Elena Berberana en Libertad Digital.

La fiscal Sidney Powell, la otra portavoz principal, entrevistada el domingo por María Bartiromo en Fox, reconoció encontrarse "recopilando evidencias de varios denunciantes que están al tanto de importantes sumas de dinero dadas a familiares de los funcionarios estatales que compraron el software". Al ser repreguntada respondió: "En primer lugar, nunca digo nada que no pueda demostrar. En segundo lugar, las pruebas llegan tan rápido que ni siquiera puedo procesarlas todas".

Va más allá del esclarecimiento del fraude electoral

La irregularidad en el uso de sistemas informáticos gestionados desde otros países, dicho de otra manera, la intromisión extranjera en las elecciones del 3 de noviembre, no es una línea de investigación repentina ni inesperada para los abogados de Trump, siquiera para él mismo. Que Giuliani y Powell pongan el foco en Dominion y Scytl no es casual.

La muestra más sólida, clave para entender el proceso que se desarrollará en las próximas semanas a un ritmo frenético, el proceder del equipo de juristas, la actitud del presidente y, cómo no, la de sus enemigos, es la Orden Ejecutiva sobre la imposición de ciertas sanciones en el caso de interferencia extranjera en una elección en los Estados Unidos, firmada el 12 de septiembre del 2018 por Donald Trump.

El primer párrafo no deja espacio a la duda. La razón de ser de la norma es "la capacidad de personas ubicadas, en su totalidad o en parte sustancial, fuera de los Estados Unidos de interferir o socavar la confianza pública en las elecciones estadounidenses, incluso mediante el acceso no autorizado a la infraestructura electoral y de campaña o la distribución encubierta de propaganda y desinformación".

Se celebraron durante un estado de emergencia nacional

El decreto, ignorado por los grandes medios de comunicación, más ocupados en influir que en informar, además de señalar la amenaza y de exponer las sanciones potenciales, declara el estado de emergencia nacional, todavía vigente desde hace más de dos años, bajo el que se celebraron las elecciones. Un cambio radical, determinante del proceso ya tan judicial como electoral en el que está inmerso el país.

La orden ejecutiva otorga al Departamento de Justicia el poder de despojar sin juicio previo, sin la presencia de un solo juez en el proceso, de "todos los bienes e intereses sobre bienes que se encuentren en los Estados Unidos, que en lo sucesivo se encuentren dentro de los Estados Unidos, o que están o en el futuro estarán en posesión o control de cualquier persona de los Estados Unidos" a cualquier persona extranjera por, entre otras causas, "haber participado, patrocinado, ocultado o haber sido cómplice directa o indirectamente de la interferencia extranjera en unas elecciones de los Estados Unidos; haber asistido materialmente, patrocinado o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico" a la intromisión.

En otras palabras, el decreto permite a la Administración Trump expropiar no sólo los activos de empresarios y políticos implicados. Lo que es más importante: también nacionalizar empresas y fundaciones, por muy grandes y conocidas que puedan ser. Es un traje a su medida.

La lista de sancionados potenciales es tan extensa e incluye a personas e instituciones tan poderosas que la existencia de la orden ejecutiva explicaría la virulencia de medios y empresas tecnológicas ante toda voluntad de esclarecer el fraude, si no fuera por su saña desde años antes del 12 de septiembre de 2018. Seguramente, ya conocedores de la postura de Donald Trump respecto a lo que él llama la ciénaga de Washington y sus dudas sobre la limpieza de las elecciones estadounidenses, públicas mucho tiempo antes de 2018 a través de infinidad de entrevistas y de las mismas redes sociales que hoy le censuran.

Fuente: Libertad Digital

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