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Rusia ha recibido solicitudes para más de 1.200 millones de dosis de su vacuna contra el coronavirus Sputnik V, anunció este jueves el director general del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RFPI), Kirill Dmítriev.

"Desde el punto de vista del interés internacional, hemos recibido solicitudes de más de 1.200 millones de dosis de la vacuna", señaló Dmítriev durante una conferencia de prensa.

Sputnik V, la primera vacuna contra el covid-19 del mundo, fue desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya. Fue registrada el pasado 11 de agosto en pleno cumplimiento de las normas internacionales.

Fase 3 de los ensayos clínicos de Sputnik V

El 9 de septiembre, comenzó la fase 3 de los ensayos clínicos de Sputnik V con la participación de 40.000 personas. Este martes, el director del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, Alexánder Guíntsburg, declaró que las personas a las que se les ha administrado la vacuna rusa no han experimentado reacciones alérgicas.

Por su parte, el ministro de Salud ruso, Mijaíl Murashko, detalló el pasado martes que, de las primeras 300 personas vacunadas en la tercera fase de los ensayos en Rusia, el 14 % ha reportado "dolores musculares durante un día, debilidad y fiebre en raras ocasiones". "Son efectos secundarios previstos, que desaparecen normalmente al cabo de un día o, como máximo, un día y medio", dijo el ministro.

Previamente, los resultados de los ensayos clínicos de las fases 1 y 2 fueron publicados en The Lancet, una de las revistas científicas más respetables en el campo de la medicina a nivel mundial.

Los desarrolladores de la vacuna señalan en esa publicación que el 100 % de los participantes desarrolló una respuesta inmunitaria humoral y celular estable durante las fases 1 y 2 de los ensayos. Al mismo tiempo, el nivel de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en los voluntarios vacunados con Sputnik V fue de 1,4 a 1,5 veces más alto que en los pacientes que se habían recuperado del covid-19.

La UE llama a actuar "de inmediato" para atajar el "preocupante" aumento de casos de covid-19 y "evitar una repetición de la última primavera"

Este jueves la Comisión Europea y el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC) han dado la voz de alarma sobre la situación de la pandemia de coronavirus en el continente.

 

Los dos organismos han advertido de que la situación epidemiológica actual supone un riesgo "creciente" para los grupos más vulnerables y para los trabajadores sanitarios y han exigido una actuación "inmediata y específica" para atajar el "preocupante" aumento de los casos en Europa.
"Estamos en un momento decisivo y todos tienen que actuar con decisión y utilizar las herramientas que tenemos. Esto significa que todos los Estados miembros deberían estar preparados para desplegar medidas de control inmediatamente y en el momento adecuado. Puede ser nuestra última oportunidad para evitar una repetición de la última primavera", ha alertado la comisaria de Salud, Stella Kyriakides.

 

Durante una rueda de prensa, el ECDC ha destacado la importancia de que los países miembros "desplieguen todas las medidas necesarias" en cuanto se detecte "la primera señal de nuevos brotes" y ha señalado, en un informe de riesgo actualizado, que para ello es vital que se aumente la capacidad de pruebas diagnósticas y el rastreo de casos, así como la mejora de los recursos de vigilancia de salud pública, garantizar el acceso a equipos de protección personal y asegurar el refuerzo del sistema sanitario.

"Con algunos Estados miembros experimentando cifras de casos más elevadas que durante el pico de marzo, está meridianamente claro que no hemos superado la crisis", ha dicho Kyriakides, en referencia a países como España, que actualmente está sumando más de 10.000 positivos diarios a su cifra de casos acumulados, que ya roza los 700.000.

La directora del ECDC, Andrea Ammon, ha señalado que hasta la llegada de una vacuna segura y efectiva, los test rápidos y las cuarentenas "son algunas de las medidas más efectivas para reducir la transmisión". Sin embargo, también ha advertido de que la distancia social, el uso de mascarillas y el lavado de manos "no son suficientes para reducir o controlar" la propagación del virus, por lo que ha instado a reforzar los recursos de los sistemas sanitarios.

Descubren en EEUU mutación del coronavirus que lo hace más contagioso

Científicos estadounidenses hallan una mutación del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, que pudo haberlo hecho más contagioso.

Los investigadores del hospital Houston Methodist en Houston (en el estado sureño de Texas) dieron a conocer un estudio de más de 5000 secuencias genómicas del coronavirus que indican una continua acumulación de mutaciones, una de las cuales lo ha hecho más contagioso, según el estudio difundido el miércoles por el diario The Washington Post y aparecido en el sitio web sobre salud Medrxiv.

Los científicos han secuenciado el genoma de 30 000 caracteres del coronavirus desde marzo pasado, cuando el virus apareció por primera vez en la zona metropolitana de Houston, cuya población se estima en 7 millones de habitantes.

El reporte explica que, hasta el momento, no se ha detectado que alguna de estas mutaciones vuelva más mortal a COVID-19. El autor del estudio, Kames Musser, del Hospital Metodista de Houston, señaló a The Washington Post que, si bien, las cepas, como el coronavirus son relativamente estables, con el nivel de contagios como el que existe en Estados Unidos, hay muchas posibilidades de que mute y se haga más peligrosa.

Ya en julio se había informado de una mutación del virus, llamada D614G, diez veces más infecciosa, que constituye la variante predominante en Europa y Estados Unidos, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que no había evidencias de que la cepa provocara una enfermedad más grave.

El Gobierno de Sao Paulo celebra la "excelente" seguridad de la vacuna china CoronaVac

RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — El gobernador del estado brasileño de Sao Paulo (sureste), Joao Doria, celebró la "excelente" seguridad de la vacuna china contra el coronavirus CoronaVac, que se está testando y se producirá en este estado brasileño.

En rueda de prensa, el gobernador y autoridades científicas presentaron datos que comprueban que la vacuna no causa efectos secundarios graves: "La CoronaVac tiene un excelente perfil de seguridad y comprueba también la manifestación hecha por la Organización Mundial de la Salud [OMS], indicando la CoronaVac como una de las ocho vacunas más prometedoras en fase final de desarrollo", dijo. 

Los responsables del Instituto Butantan, el centro público que se encarga de fabricar la vacuna en Brasil, afirmaron que el 94,7% de los más de 50.000 voluntarios testados de momento en China no presentaron ningún efecto adverso tras ser vacunados.

Solo se detectaron efectos secundarios en el 5,36% de los inmunizados, y fueron muy leves: dolores en la zona de aplicación (3,08%), fatiga (1,53%) y fiebre moderada (0,21%).

En Brasil los test están en la fase tres; ya recibieron la vacuna más de 5.500 voluntarios de los 9.000 contemplados inicialmente, pero el director del Instituto Butantan, Dimas Covas, aseguró que ahora se quiere ampliar el número hasta llegar a los 13.000, incluyendo ya a personas de los considerados grupos de riesgo, como ancianos y niños.

El gobernador Doria remarcó que además de segura, la vacuna está demostrando que es "altamente eficiente", porque los estudios en China demostraron que funciona en el 98% de las personas testadas.

Según el cronograma de las autoridades de Sao Paulo, si la estatal Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) da su visto bueno a la vacuna próximamente, los brasileños del estado de Sao Paulo podrían estar vacunados ya en febrero de 2021.

Golpe español a la Covid: una terapia celular contra el cáncer, eficaz para el coronavirus

Dos pacientes de avanzada edad con COVID-19, una mujer y un hombre de 59 y 66 años, han sido dados de alta hospitalaria en apenas 6 y 8 días dentro de un ensayo clínico de la Unidad CRIS de Investigación y Terapias Avanzadas de La Paz para adaptar a pacientes enfermos de coronavirus una terapia celular que se emplea en pacientes oncológicos infantiles.

Ambos presentaban los síntomas típicos del COVID-19 como neumonía bilateral y necesidades de oxígeno, y han evolucionado de forma favorable y rápida. A pesar de que el ensayo no está diseñado en esta primera fase para responder a la eficacia, este planteamiento alberga esperanzas una vez más basadas en la inmunoterapia.

"Es un ensayo que ya está en marcha, se ha infundido a dos personas adultas y ambas se han recuperado pronto, a los seis y ocho días ya estaban en casa sin necesidad de oxígeno con una recuperación muy llamativa y temprana. Aún es pronto para hablar de eficacia, pero sí se puede hablar de tolerancia adecuada. Para el efecto terapéutico aún debemos esperar a finalizar al menos la fase II del ensayo. Por eso, necesitamos ayuda económica para poder acelerar y finalizar este ensayo y que se beneficien el máximo número de pacientes y salvar vidas. Sabemos que la vacuna va a tardar y tendrá sus limitaciones y a día de hoy, no hay tratamientos eficaces. Este tipo de acercamiento de inmunoterapia celular es útil y funciona en niños con trasplante de médula, y se pueda trasladar a pacientes con COVID-19", comenta el jefe de Hematoncológica Pediátrica de La Paz y director de la Unidad CRIS de Investigación y Terapias Avanzadas del hospital, Antonio Pérez Martínez.

Este ensayo clínico en Fase I, que busca una financiación global de 500.000 euros, propone extraer un tipo especial de linfocitos T (células del sistema inmunitario especializadas en destruir células infectadas y tumorales) de pacientes recuperados de COVID-19 e infundirlos en nuevos pacientes infectados, que se recuperarán mucho más rápido y con los mínimos efectos secundarios.

"Lo que se persigue es trasladar una terapia que aplicamos en los trasplantes de cáncer infantil a la COVID-19. Se nos ocurrió porque hemos encontrado que los linfocitos T que hacen memoria podrían actuar de la misma manera que en otras infecciones en el contexto del trasplante. Tenemos experiencia previa en otros contextos infecciosos de su seguridad y eficacia, y ahora queremos verlo en el COVID-19. Se trata de una inmunoterapia adoptiva pasiva", detalla Pérez-Martínez.

Es decir, los pacientes recuperados se convierten en 'medicamentos humanos andantes' para los nuevos diagnosticados y cuantos más donantes haya de linfocitos T, más rango poblacional se puede cubrir con la creación de esta 'Linfoteca' ya que además hay que tener en cuenta, entre otros aspectos, la compatibilidad entre donante y receptor.

Dolores, madrileña de 59 años, ha sido la primera paciente de este ensayo clínico. "Los médicos me explicaron esta terapia de cáncer infantil adaptada para curar a pacientes de COVID-19 y no dudé ni un segundo. No me daba miedo porque confiaba en los médicos. A los 2 o 3 días ya me encontraba mejor y me mandaron a casa enseguida sin oxígeno ni nada", explica.

El primer donante de este ensayo es un enfermero de quirófano de La Paz con más de 20 años de experiencia de servicio hospitalario. Jaime Fernández Sánchez, de 40 años, sufrió el COVID-19 en marzo. Tras "una montaña rusa de dolores, gastroenteritis y fuertes migrañas", se reincorporó al hospital, se apuntó como voluntario a otro ensayo de plasma hiperinmune el 22 de abril y conoció el ensayo liderado por Antonio Pérez en su propio centro.

"Me explicó cómo iban a adaptar esta terapia celular que aplican en oncología infantil contra el COVID-19. Me dijeron que era un donante ideal por los antígenos HLA y respondí que contaran conmigo para lo que hiciera falta. Estaba encantado con poder ayudar. Además, de mi extracción, que duró unas cuatro horas, me dijeron que se pueden beneficiar hasta 30 pacientes. La investigación es fundamental y poder ayudar es muy gratificante. Cuando lo compartí con mis compañeros de quirófano, todos me dijeron que se querían apuntar. Ojalá ayude a concienciar y a salvar vidas", concluye.

Lo que EEUU sabía del "covid chino" en enero pone los pelos de punta

La política es lo que pasa cuando usted no está mirando. Todo lo demás es folclore.

Donald Trump se ha hartado de insultar a todos los periodistas de referencia durante su mandato. Dice que mienten más que hablan. Pero, por algún motivo extraño —relacionado quizá con la vanidad—, hace unos meses decidió ponerse en manos de la madre de todos los periodistas del 'establishment' estadounidense, Bob 'Watergate' Woodward. Acceso total. Woodward entrevistó a Trump ¡18 veces! para su nuevo libro, 'Rage' ('Rabia'), publicado ahora en EEUU (en noviembre, en España).

Por si 18 entrevistas no fueran suficientes, Trump llamaba a Woodward por teléfono a horas intempestivas para comentarle los asuntos más variopintos. El 7 de febrero, le llamó para soplarle que había hablado con el presidente chino, y que Xi Jimping le había contado historias para no dormir sobre el coronavirus.

Trump, a Woodward: "Va [el virus] por el aire. Eso es más grave que el tacto, cuando basta con no tocar las cosas, ¿entiendes? Pero si va por el aire... Simplemente respiras el aire y así es como te contagias. Es algo muy delicado. Más mortífero que una gripe severa". Trump anañdió que se trataba de algo cinco veces más "mortal" que la gripe. Insistimos: esta conversación tuvo lugar el 7 de febrero.

No es ya que Trump tuviera entonces información privilegiada, es que manejaba una hipótesis que, medio año después, se está abriendo paso poco a poco en la comunidad científica: que el principal modo de contagio del covid no es el estornudo de un infectado sino la vía aérea, las partículas suspendidas en el aire (aerosoles).

“Los detalles de su llamada con Xi eran preocupantes. Solo más tarde supe que se ocultaron muchas más cosas: los principales asesores de seguridad nacional de la Casa Blanca advirtieron a Trump sobre un desastre inminente en los EE.UU, y sobre que no podía confiar ni en China ni en Xi: los principales asesores médicos estadounidenses intentaron ir a China a investigar, y Trump ofreció ayuda a Xi, pero fue personalmente rechazada”, escribe Woodward.

Dado que Trump negó oficialmente la peligrosidad del virus las siguientes seis semanas, y dado que el 19 de marzo el presidente admitió a Woodward "siempre quise quitarle importancia [al covid] porque no quería sembrar el pánico", la publicación de 'Rage' ha generado el enésimo escándalo trumpista en EEUU. O el presidente del mundo libre ocultando información al pueblo sobre una gigantesca crisis sanitaria.

Pero como Trump no es un presidente normal, lo que a otro achicharraría, a él solo le hace un rasguño. Así que vamos a enfocar de otro modo este asunto: Trump estuvo a punto de salvar al mundo del covid en febrero... pero se despistó. Trump manejaba suficiente información como para tomar medidas drásticas un mes antes que cualquier otro país (excepto China) y atajar el virus de raíz. ¡Quién sabe si eso no le hubiera llevado a un nuevo mandato y al Nobel de la Paz!

Ironías aparte, no hay duda de que Trump estaba bastante bien informado.

En efecto, se tiende a ver a la Administración Trump como un circo de descerebrados, pero un sector de la Casa Blanca manejó buena información sobre el virus en enero, es decir, cuando aún no era fácil tenerla porque China se movía en el secretismo.

Pero vayamos a la reunión clave: 28 de enero en el despacho oval. Robert O' Brien, consejero de Seguridad Nacional, alertó a Trump de que el coronavirus sería "la mayor amenaza a la seguridad nacional de su presidencia". Matt Pottinger, consejero adjunto de Seguridad Nacional, respaldó a su jefe con todo tipo de datos.

Como Pottinger no se fiaba de lo que Pekín decía sobre el covid, recurrió a sus propias fuentes chinas, que eran muchas y de bastante nivel. Pottinger había vivido en China siete años, hablaba mandarín y había cubierto el estallido del SARS para el 'Wall Street Journal', por lo que sabía que las autoridades chinas eran "maestras en el arte de ocultar y encubrir los problemas", escribe Woodward.

Los contactos médicos chinos de Pottinger le dijeron en enero que no había que comparar el coronavirus con el SARS 2003, sino con la gripe española de 1918, que acabó con la vida de 50 millones de personas. Entre que sus fuentes le decían que la situación era grave, y que Pekín saboteaba las peticiones de EEUU para investigar el covid sobre el terreno, Pottinger empezó a temer la existencia de una enorme conspiración. En efecto, sus contactos le pintaron un escenario sombrío. “Varias élites chinas bien conectadas con el Partido Comunista y el gobierno pensaban que China tenía un objetivo siniestro: ‘China no será la única que sufrirá esto’. Si China fuera el único país en tener infecciones masivas como las de la pandemia de 1918, se colocaría en una situación de masiva desventaja económica. Solo era una sospecha, pero por parte de las personas que mejor conocían al régimen. Una espantosa posibilidad. Pottinger, un halcón en lo concerniente a China, no estaba aún listo para emitir un juicio sobre las intenciones chinas. Lo más probable es que el brote hubiera sido accidental. Pero estaba seguro de que a EEUU le esperaba un desafío sanitario sin precedentes. Y la falta de transparencia de China solo lo empeoraría”, escribe Woodward.

No obstante, otros sectores gubernamentales no vieron tan clara la amenaza, y aunque Trump sí se la tomó en serio (como demuestra su llamada a Woodward), bien se despistó (esos días andaba enfrascado en el impeachment), bien pensó que lo importante era no asustar a la economía.

El caso es que Trump, pese a tener mejor información que casi nadie sobre el covid, no hizo casi nada. Y se quedó sin Nobel...

Fuente: El Confidencial

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