Portada - Últimas noticias

La batalla por la región montañosa de Yabal Al Zawiya, en Idleb, está llegando a su fin y el Ejército sirio se acerca a las últimas ciudades bajo control terrorista. La situación en el sur de Idleb se ha vuelto desastrosa para los terroristas ahora que el Ejército sirio está llegando a nuevas áreas en el centro de esta provincia.

Dirigido por las 25 Fuerzas de Misión Especial (anteriormente Fuerzas del Tigre), el Ejército sirio ha llegado a las afueras de Kansafra, que es una ciudad ubicada a lo largo de la ladera norte de la Montaña de Al Zawiya.

Según una fuente militar cerca de la línea del frente, el Ejército sirio espera tomar el control de Kansafra y sus puntos circundantes en las próximas horas, ya que los terroristas restantes se han retirado en su mayoría hacia el norte.

El Ejército sirio no ha controlado la región montañosa de Al Zawiya desde el comienzo del conflicto armado en Siria. su pérdida podría ser devastadora para los militantes, ya que dará a las tropas del gobierno acceso al centro de la provincia de Idleb por primera vez desde 2015.

Si bien el Ejército sirio se centra actualmente en retomar la autopista Aleppo-Latakia (M-4), el apoderarse de la región de la Montaña Al Zawiya también abrirá nuevos frentes, si los militares sirios eligen avanzar hacia diferentes partes de la provincia.

Por otro lado, según otro informe de campo de la provincia de Idleb, el Ejército sirio capturó dos ciudades ubicadas en la ladera norte del área de Yabal Shashabo, lo que resultó en el avance de los militares hacia la parte oriental de la llanura de Al Ghaab.

El informe dice que el Ejército sirio logró capturar las ciudades de Safahun y Kafr Al-Aid, dándole nuevas posiciones a lo largo de la parte oriental de la llanura de Al Ghaab.

Poco antes, el Ejército sirio capturó la ciudad de Hawrat y sus puntos circundantes después de que los terroristas del Frente al Nusra plantearan una escasa resistencia para defender el área.

Además, la pérdida de estas ciudades ahora deja a los terroristas en una posición extremadamente débil en el sur de Idleb, ya que el Ejército sirio está cerca de capturar toda el área de Yabal Shashabo.

Ejército sirio toma la estratégica ciudad de Kafr Nabl, en el centro de Idleb

El Ejército sirio ha tomado la estratégica ciudad de Kafr Nabl, en el sur de Idleb, que era una fortaleza importante para los terroristas del Frente al Nusra. Cientos de terroristas chinos del Partido del Kurdistán evacuados de sus posiciones de Kafr Nabl se han retirado hacia el este de la región de Yabal al Zawiya.

El corresponsal de Sputnik en la provincia de Idleb dijo que las unidades de combate del Ejército sirio continuaron su avance desde la ciudad de Hass, que es la puerta de entrada por el este a Kafr Nabl, rompiendo las defensas de los grupos Frente al Nusra y Ansar al Tauhid y entrando en la ciudad.

El Frente al Nusra había enviado grandes refuerzos, en especial militantes chinos, desde el bastión terrorista de Yisr al Shugur, en el suroeste de Idleb, hacia Kafr Nabl y al este de Idleb, donde se han producido fuertes combates que continúan hasta la actualidad alrededor de la ciudad de Nayrab.

Las unidades de ingenieros del Ejército sirio han comenzado a limpiar la ciudad de Kafr Nabl de los explosivos y minas colocados por los militantes durante su control de la misma.

Cabe señalar que, además de Kafr Nabl, el Ejército sirio liberó el martes las localidades de Hass, Martamater, Martsin y Barbo.

Este miércoles, otras seis localidades de la región central fueron liberadas, incluyendo Shansharah, Tarmala, Deir Sunbul, Maaret al Mukkas, Al Bureij, Jerbet al Weibdeh y Hasanah.

Yabal al Zawiya: Cómo el Ejército sirio aprovechó el error de los militantes

El Ejército turco hizo una gran apuesta esta semana cuando respaldó otra gran ofensiva de los terroristas en el este de la provincia de Idleb.

Dirigidos por el Frente al Nusra y las Fuerzas de Liberación Nacional (NLF), los militantes concentraron la mayoría de sus tropas en el eje Nayrab, en el este de Idleb, mientras intentaban avanzar hacia la ciudad clave de Saraqib.

Mientras lograban cierto éxito en el eje este de Idleb, los militantes dejaron el flanco sur de la estratégica región de Yabal Al Zawiya completamente expuesto a un ataque del Ejército sirio el martes.

Como resultado, la 25ª División de Fuerzas de Misión Especial del Ejército sirio (anteriormente Fuerzas del Tigre) pudo tomar el control de grandes partes de la región de Yabal Al Zawiya, incluidas las ciudades de Kafr Nabl y Hass.

Para empeorar las cosas para los militantes, el Ejército sirio parece estar haciendo un gran esfuerzo hacia el norte, hacia la autopista Alepo-Latakia (M-4) desde sus posiciones en la ladera sur de Yabal Al Zawiya.

Si el Ejército sirio logra llegar a la parte de Idleb de la carretera Alepo-Latakia, la ofensiva militante en el este de Idleb tendrá muy poca importancia, ya que este último habrá perdido toda la región de Yabal Al Zawiya.

Rusia rechaza propuesta turca sobre la ciudad de Idleb

Rusia ha rechazado firmemente la propuesta de Turquía de mantener a la ciudad de Idleb fuera de las operaciones antiterroristas del Ejército sirio.

Al Quds Al Arabi, citando fuentes creíbles, ha dicho que las negociaciones de altos funcionarios rusos con sus homólogos turcos en Idleb “fracasaron” porque la parte rusa rechazó la propuesta de la parte turca.

Turquía, que no ha respetado sus acuerdos anteriores sobre Idleb (como el acuerdo de Astana o el acuerdo de Sochi) y no cumplió con sus obligaciones, insinuó durante las negociaciones con Rusia que la ciudad de Idleb (la capital de la provincia del mimo nombre), cerca de la cual se encuentra actualmente el Ejército sirio, quedara fuera del alcance de las operaciones militares sirio-rusas, que actualmente se llevan a cabo en el noroeste de esta provincia.

Según el informe, la principal solicitud “ilegal” de Turquía es “mantener a la ciudad de Idleb fuera de la batalla militar para que la lucha se detenga antes de llegar a la ciudad de Saraqib”. Pero el Ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, se opuso firmemente a la propuesta, que busca garantizar que la ciudad quede en manos de los grupos terroristas.

“Las fuentes dijeron que después de que la propuesta fue rechazada, Turquía propuso una alternativa, sugiriendo que la ciudad de Idleb permanezca bajo el control de patrullas conjuntas ruso-turcas sin la intervención de las fuerzas sirias”. La respuesta rusa siguió siendo no.

Según los informes, los rusos han dado una luz verde a una línea fronteriza temporal entre Idleb y Turquía a pocos kilómetros del campo de operaciones militares del Ejército sirio para que los terroristas y sus familias puedan retirarse allí.

Análisis: Erdogan lleva la tensión con Rusia en Siria al borde del enfrentamiento

Luis Rivas

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, sigue tensando las relaciones con Rusia ante la ofensiva del Ejército sirio en la provincia de Idlib. Erdogan asegura que no dará un paso atrás en el último territorio que escapa al control del Gobierno de Damasco.

El máximo dirigente turco está pagando el precio de su acción militar en suelo sirio con el apoyo de los mercenarios yihadistas de Hayat Tahrir A-Cham.

Los recientes éxitos del Ejército nacional sirio en el estratégico territorio que abre las vías hacia las ciudades de Alepo y Lataquia, con las consecuentes víctimas en las fuerzas turcas, colocan a Erdogan en una difícil situación diplomática y también en el interior de su país, donde la oposición no entiende ni aprueba su estrategia militar en Siria y Libia.

Hasta diciembre pasado, el momento en el que los combates por el control de Idlib rompieron un teórico alto el fuego, todas las partes parecían seguir los acuerdos de Sochi y Astaná. Pero el sonido de las armas solo traducía el difícil compromiso en una batalla estratégica para todos los participantes directos o indirectos.

En todo caso, Ankara acusó a Moscú de "matanzas", después de que Rusia denunciara que Ankara no respetaba los acuerdos firmados entre ambos países y, además, no había hecho nada para neutralizar a los terroristas yihadistas en la región de Idlib.

La muerte de 14 soldados turcos en dos ataques diferentes, con pocos días de diferencia entre uno y otro, hizo reaccionar como un resorte a Erdogan, obligado a elevar la voz en un mensaje dirigido más hacia lo interno, pero cuya violencia verbal puede sobrepasar también los límites de lo comprensible fuera de su país.

Durante unos días, la prensa internacional, algunas voces con ánimos indisimulados, hablaban ya de un posible enfrentamiento directo entre rusos y turcos sobre cielo y tierra siria. Desafiante en los últimos años con sus aliados de la OTAN, Erdogan buscaba también en Washington palabras de comprensión y apoyo a su ofensiva militar.

Volvían a aparecer los viejos nubarrones de la crisis de 2015, cuando un avión ruso fue derribado en la frontera sirio-turca. El golpe militar frustrado contra Erdogan en pleno agosto de 2016 cambió la situación. Desde entonces, el acercamiento entre Moscú y Ankara ha sido provechoso en el aspecto militar (compra de los sistemas de misiles S-400 rusos) y en la cooperación comercial (gasoducto TurkStream y construcción de la primera central nuclear turca).

La situación en Siria, donde cada parte tiene intereses divergentes, es, como los acontecimientos recientes han demostrado, mucho más difícil de solucionar, a pesar de los acuerdos firmados.

Los doce puestos de observación del Ejército turco en Idlib, según lo estipulado en Sochi, no frenaron el avance del Ejército sirio, que se limitó a sortearlos para seguir su avance en su lucha contra los yihadistas que, procedentes de anteriores escenarios de batalla perdidos, se han refugiado en esa provincia.

Ataques contra aviones rusos

Se informó incluso del intento de derribo por parte de las fuerzas pro-Ankara de un Su-24 y un Tu-214R rusos. Otras informaciones aseguran que Turquía ha desplegado artillería pesada apuntando a la base rusa de Hmeymim. Pero, entre el calentamiento verbal del dirigente turco y las informaciones más o menos interesadas, lo cierto es que la situación no deja de ser preocupante. El jefe de las fuerzas aéreas sirias advirtió a Ankara que cualquier avión que viole el espacio aéreo sirio será derribado. Siria utilizará todos sus sistemas de defensa antiaérea, subrayó.

Para el presidente turco, la dificultad para utilizar el espacio aéreo sirio, controlado por la aviación rusa, es una frustración total. En uno de sus últimos mensajes aseguró que iba a solucionar el problema.

Erdogan rechazó también negociar directamente con Bashar Asad, como le proponía el jefe de la oposición de su país, Kemal Kilicdaroglu, consciente del aumento del temor de los ciudadanos turcos y su rechazo a recibir más refugiados.

Si la situación empeora en Idlib, Turquía deberá añadir a la humillación militar el problema del desplazamiento de cientos de miles de personas que están huyendo de los combates. Con más de tres millones de refugiados instalados en su país desde el inicio del conflicto en Siria, Erdogan sabe que la situación se haría insostenible humana y políticamente.

Es la justificación humanitaria lo que obliga a reaccionarn, utilizando los consabidos conceptos de 'acuerdo negociado' y 'solución pacífica'. Los desplazados provocan pena y se utilizan políticamente con la ayuda de los medios de comunicación.

Los europeos temen una nueva llegada de refugiados y saben que Erdogan tiene la llave de la frontera que les abriría el paso hacia Europa. Tampoco lo van a admitir claramente, pero saben que el Ejército sirio no va a frenar su ofensiva hasta recuperar totalmente la soberanía de su territorio. A eso tienen ya pocos argumentos que oponer.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente