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La fragata Marshal Sháposhnikov de la Flota del Pacífico de Rusia ha lanzado un novedoso misil antisubmarino Otvet ('Respuesta') en el mar de Japón, informó el Ministerio de Defensa ruso.

De acuerdo con un comunicado, la ojiva del misil impactó contra su objetivo subacuático.

Los misiles antisubmarinos Otvet pueden dispararse desde los lanzadores verticales universales con los que están dotados todos los buques de guerra rusos.

Estos lanzamisiles también pueden cargarse con una amplia gama de misiles de crucero, tales como los Onix y los Kalibr-NK, así como con proyectiles antisubmarinos y antiaéreos.

Conoce a Otvet, un misil antisubmarino ruso

La fragata Mariscal Sháposhnikov, de la Flota del Pacífico rusa, ha destruido un blanco submarino con el complejo de misiles antisubmarinos Otvet durante unos ejercicios en el mar de Japón.

Estos proyectiles fueron creados sobre la base de los misiles de crucero Kalibr, por eso pueden ser disparados desde lanzaderas universales que también sirven para los misiles Oniks y los propios Kalibr. Sin embargo, tienen un algoritmo de funcionamiento que no se parece a ningún otro misil.

Antes de su lanzamiento, se lleva a cabo una búsqueda de objetivos por medio de los sonares del buque portador, así como otros medios de localización de submarinos enemigos. En base a estos datos se programa el misil, un proceso que tarda un máximo de 10 segundos.

Luego, el misil es lanzado con una trayectoria balística y se dirige al área aproximada donde se encuentra el blanco. Entre otros medios, para ello se usa un sistema de guiado inercial. Cuando el proyectil se encuentra cerca de la superficie del agua, suelta un torpedo con un paracaídas.

Una vez en el agua, el torpedo se mueve en espiral en modo automático para localizar el blanco con su cabeza de guiado hidroacústica. Para no alertar al enemigo, este proceso se lleva a cabo sin encender el motor cuando la profundidad no es grande. En cuanto el objetivo es detectado, se enciende el motor y el torpedo se dirige para impactarlo.

El proyectil antisubmarino se puede lanzar a una distancia de entre 5 y 50 kilómetros, y puede alcanzar los buques sumergibles a profundidades de hasta 800 metros. La cabeza de guiado hidroacústica tiene un alcance de detección de dos kilómetros. Está previsto que este sistema pueda ser empleado tanto desde buques de superficie como desde submarinos.

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