Daniil Pevzner

MOSCÚ (Sputnik) — Los robots rusos en el espacio son un plan para el futuro, mientras que en la Tierra los androides rusos ya están presentes en diversos ámbitos de nuestra vida cotidiana: trabajan en la policía, hacen de guías en museos y ayudan con los papeles.

El desarrollo de la robótica y los sistemas de inteligencia artificial es uno de los principales objetivos de Rusia. Es por ello que el Gobierno ruso apoya ese sector mediante distintos fondos, como el Fondo de Fomento a las Innovaciones (Fasie), que ofrece becas de hasta 20 millones de rublos (más de 277.000 dólares) por ideas innovadoras e incluye a estudiantes de colegios.

Otro ejemplo es el Fondo de Capital Riesgo de Rusia (RVC) que en el marco de su programa Accelerator GenerationS no solo realiza inversiones, sino organiza cursos de formación para empresarios jóvenes para enseñarles cómo una compañía de tecnologías debe funcionar en el mercado.

El Fondo de Skólkovo también ayuda a introducir los productos innovadores rusos en el mercado, ofreciendo participación gratuita en ferias y presentaciones para misiones comerciales. Uno de sus concursos de empresas emergentes, Startup Village, ofrece un premio de tres millones de rublos (más de 41.000 dólares) por el primer puesto.

En el desarrollo de las empresas de tecnologías innovadoras también están implicados el fondo Mir (voz rusa para mundo), fondos de Rusnano, el Fondo de Desarrollo de Tecnologías de Internet, el Centro Ruso de Exportaciones y otras entidades.

Gracias a ese apoyo, Rusia mantiene posiciones de liderazgo en el desarrollo de la robótica médica, educativa, de servicio y de la inteligencia artificial.

Robots de servicio

Uno de los actores principales en el mercado internacional de robots de servicio es la compañía rusa Promobot, residente del centro de innovaciones Skólkovo.

"Estamos entre los tres mejores fabricantes de robots de servicios a nivel internacional. Hoy en día nuestros robots trabajan en 40 países del mundo, (...) están presentes en toda América del Norte, en Canadá, Estados Unidos, también México. Estamos creciendo, ampliando y seguimos conquistando nuevos mercados", destacó en una entrevista con Sputnik el director de desarrollo de la compañía rusa Promobot, Oleg Kivokúrtsev.

Su empresa ofrece tecnologías impresionantes: el año pasado anunció la producción de robots humanoides que se diseñan a pedido, imitando la apariencia y simulando la conducta de cualquier persona hasta convertirse en su doble.

Dos 'robocops' de Promobot, de 1,5 millones de rublos cada uno (unos 20.700 dólares) trabajan en la policía en Abu Dabi y en la capital kazaja, Nursultán.

"Los agentes en patrulla tienen la tarea de andar por una zona y vigilar la situación. Esto es lo que hacen nuestros robots en modo autónomo: detectan un paquete (sospechoso) o una persona que se encuentra en búsqueda, o escuchan una palabra sospechosa y lo notifican (a sus superiores humanos)", relató Kivokúrtsev.

Los androides de Promobot hacen de guía en el Museo público de Armas de la ciudad de Tula, en la ciudadela de Naryn-kala en la república rusa de Daguestán (incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco), en el Museo de Historia Contemporánea de Rusia, en Moscú, en el parque histórico 'Rusia es mi historia' en la ciudad de Perm y otros centros culturales.

Si uno no se ubica en el Aeropuerto Internacional Sabiha Gökçen de Estambul, le echará su mano robótica el androide de Promobot que circula por el recinto. El humanoide puede escanear su billete, ayudar a encontrar la salida, informar de las normas de seguridad o pedir un taxi en ruso, inglés, turco, árabe y español.

Los androides rusos también ayudan con los papeles a los visitantes de los centros multifuncionales de Rusia, donde se solicitan servicios públicos. En la administración de la región de Perm, en la entrada, un robot de Promobot no solo expide pases y reserva citas, sino también mide la temperatura de los visitantes del edificio con su termómetro infrarrojo.

En la pandemia del COVID-19 Promobot ofreció las estaciones denominadas Thermocontrol, que se instalan en la entrada de un edificio y miden la temperatura de los visitantes, algo que según Kivokúrtsev podría convertirse en "un estándar del nuevo mundo".

"Ofrecemos una medición de temperatura precisa de cada persona. Nuestra estación también hace una foto de la persona, la guarda en su base de datos, (...) y así el propietario de la estación puede ver quién, cuándo y con qué temperatura entró, y a base de esa información puede tomar las decisiones correspondientes", señaló.

Desde abril pasado, Promobot firmó contratos por un monto total de 3,7 millones de dólares para vender 740 estaciones Thermocontrol al extranjero, incluidas 400 a EEUU, 60 a México, 20 a Bolivia, 50 a Grecia y 10 a Alemania y 200 a Emiratos Árabes Unidos.

De ellas, "93 ya fueron enviadas a EEUU, tres a Bolivia, cinco a México, 25 a Emiratos Árabes Unidos, cinco a Alemania y 14 a Grecia", precisó Kivokúrtsev.

Agregó que la compañía también prevé suministrar ocho estaciones Thermocontrol a Chequia por un monto de 40.000 dólares. En Rusia operan 155 robots de ese modelo.

"Resumiendo, en la robótica de servicio Rusia mantiene posiciones muy buenas, en parte gracias a nosotros, y esperamos que esto continúe y que aparezcan más compañías de nuestro país en este ámbito", expresó.

Robótica educativa y médica

Hablando de otras ramas de la robótica, el cofundador de Promobot se refirió a la educación, ámbito en que destacó a dos empresas rusas: TRIK y Robbo. Kivokúrtsev apuntó que el líder en la robótica educativa lo sigue siendo Dinamarca con sus famosos bloques de construcción Lego, mientras que TRIK y Robbo "forman parte de la lista de las cinco mejores compañías del mundo".

"Los juguetes de Lego se crean para estudiantes de la escuela primaria, mientras que TRIK y Robbo desarrollan bloques de construcción para estudiantes mayores. Cuentan con unas series educativas a base de las cuales se puede aprender los lenguajes de programación como C++, Python; ofrecen programas de aprendizaje con ordenadores Raspberry", señaló.

Kivokúrtsev destacó que Robbo cuenta con filiales en Tailandia, Japón, Finlandia y una serie de países europeos. TRIK también ha conseguido numerosos contratos importantes, incluido uno con la Universidad de Lyon (Francia) en 2016.

En el ámbito de la robótica médica, el cofundador de Promobot apuntó a la rusa ExoAtlet, "una de las tres mejores productoras de exoesqueletos para la rehabilitación de personas con trastornos del sistema óseo y muscular".

"Sus dispositivos se usan de manera activa en Asia Sudoriental. En los países occidentales no avanzan tan rápido y solo van cobrando fuerza, porque los equipos médicos requieren un enfoque distinto: realizar ensayos clínicos, tramitar una gran cantidad de papeles, etcétera", constató.

Pese a que ExoAtlet está en el inicio de su camino, subrayó, "en todo el mundo su producto se destaca como uno de los más cómodos, perfectos y accesibles por el precio".

"Son tres o incluso cuatro veces más baratos que sus análogos de Suiza", indicó Kivokúrtsev.

Drones e inteligencia artificial

Al referirse a los drones rusos, el representante de Promobot recordó al gigante de tecnologías Yandex y la compañía Cognitive Technologies.

"Yandex cuenta con uno de los más perfectos y precisos vehículos no tripulados en el mundo, lo que la empresa demostró en la feria CES [Consumer Electronics Show] en 2019", afirmó.

Por su parte, Cognitive Technologies ofrece, entre otros productos, pilotos automáticos para los vehículos de uso agroindustrial. Así, en cooperación con el mayor banco ruso Sberbank, Cognitive Technologies fabrica cosechadoras y tractores no tripulados.

"Tienen unas posiciones muy fuertes en la escena internacional, están en auge y sus tecnologías forman parte de la lista de las cinco mejores en este ámbito", aseveró Kivokúrtsev.

En cuanto a la inteligencia artificial, Kivokúrtsev apuntó a las compañías rusas que diseñan los sistemas de reconocimiento facial, y destacó entre ellas a VOCORD, VisionLabs, Tevian y NtechLab, pues estas empresas "casi siempre ganan premios en competiciones de reconocimiento facial, en particular en los concursos de Google y Microsoft".

"VOCORD, a su vez, fue comprada por Huawei, (...) que es una empresa totalmente financiada por el Gobierno chino. Al comprar a VOCORD, Huawei reconoció que esa compañía rusa es la mejor del mundo. Pero la adquisición de VOCORD no significa que Rusia perdiera algo. Tenemos otras compañías, hemos acumulado nuestros propios conocimientos", afirmó.

Hablando de los diseñadores de los sistemas de reconocimiento del habla, Kivokúrtsev indicó que "Google [con su Speech API] es el líder indiscutible en este ámbito, porque tiene la mayor base de datos, pero por el segundo puesto puede competir el ruso Yandex SpeechKit con el estadounidense Nuance, de Microsoft".

"Nosotros también empleamos nuestra propia solución tecnológica, AiBox. Hemos entrenado a este sistema sobre la base de una red neuronal singular, y en un ambiente ruidoso funciona incluso mejor que Nuance y Yandex SpeechKit, solo es superado por Google", apuntó.

El cofundador de Promobot reconoció que en algunas de las ramas de la robótica, las empresas rusas van con retraso, en particular en la robótica industrial (principalmente por la mano de obra barata en Rusia) y en la robótica doméstica.

"Pero bueno, tampoco podemos ocupar todas las sillas", sonrió.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

HONOR Y RESPETO

PARA LOS QUE NOS DEJARON POR EL COVID-19